Con determinación y valor, comerciantes del Centro Comercial Popular de Neiva se aliaron con la Policía para frenar a un grupo de vándalos que intentaron ingresar a la fuerza y saquearlo, el miércoles por la noche.

DIARIO DEL HUILA, CIUDAD

Por: Hernán Galindo

El octavo día del paro nacional en Neiva, el pasado miércoles, dejó dos realidades: por un lado, se vieron marchas pacíficas, con música, cantos y arengas populares a ritmo de sanjuanero; pero, por el otro, el malo y triste en horas de la noche, una nueva jornada de vandalismo, otra vez en el microcentro de la ciudad.

Encapuchados atacaron y destrozaron una sede de la Cooperativa Utrahuilca, en la carrera segunda, a pocas cuadras de los edificios de la Gobernación y la Alcaldía, y después intentaron saquear el supermercado Popular, lo mismo que el Centro Comercial Popular Los Comuneros, donde fueron contrarrestados en una alianza espontánea entre propietarios, arrendatarios y la Policía.

“Ante la presencia de un grupo de personas que pretendían atentar y saquear Comuneros la comunidad realizó casi que una cadena humana y de seguridad para proteger esta infraestructura y los negocios”, contó Rita Penagos, dueña de un almacén de celulares.

Juntos somos más

Los neivanos demostraron su apoyo a la Policía por su labor para contrarrestar los hechos de vandalismo en medio de las manifestaciones. La reacción oportuna de la gente y las autoridades evitó que unos pocos vándalos saquearan el Centro Comercial, señaló Fabiola Pinto, trabajadora de un almacén de ropa.

“En medio de una difícil noche llena de caos, la gente, armadas de coraje y fuerza de voluntad, decidieron casi que con sus propias vidas proteger lo poco que tienen evitando perderlo todo por culpa de unos delincuentes”, manifestó Dragan Rojas, vigilante del sector, que conoció los hechos directamente.

“Les agradecemos de todo corazón…casi se nos entran, porque somos gente de estratos uno y dos que todos los días luchamos por nuestras familias para sacarlas adelante. Les agrademos y esperamos siga este apoyo al Centro Comercial Los Comuneros que somos una familia unida. Comuneros presente, presente, presente”, se escucha de un inquilino, en un video en redes sociales, portando un megáfono, con varios compañeros al lado que aplauden y apoyan, junto a un oficial de la Policía.

El coraje de los ciudadanos superó el miedo. La reacción férrea de toda la comunidad logró evitar que se produjeran hechos criminales, que nos tendrían hoy en la calle, precisó Pio Quinto González.

“Cuando vimos fue un grupo de jóvenes armados con palos, piedras y elementos incendiarios que pretendían incinerar o meterse a las malas a las instalaciones para robar, porque eso no es una protesta. Una actitud de esa naturaleza es criminal”, dijo, el administrador de un puesto de ropa en el primer piso.

El dueño de un almacén de relojería, Pio Quinto Álape, contó que salía de Los Comuneros en el momento de la controvertida situación. Había mucha euforia, se oían gritos, luces y explosiones.

“No entiendo cómo iban a vandalizar el Centro Comercial cuando sus inquilinos son gente pobre, humilde, trabajadora, muchos han salido de las calles luchando. Eran vendedores callejeros, ambulantes”, se quejó.

Mientras, Raúl Montero añadió que “seguramente muchos de quienes trabajan aquí son familiares o vecinos de los salvajes que querían acabar con todo. Robar y destruir. Qué tal: un pobre robando a otro pobre. Claro, tampoco justifico que dañen ningún bien público ni privado”.

“Sabemos que la gran mayoría que sale a marchar es gente de bien, que está inconforme con unas políticas, con unos gobiernos, que no quieren más impuestos, sí que se les mejoren las condiciones de vida. Pero dentro de la manifestación se infiltrarse personas que generan pánico y temor, sobre todo con el ataque a los establecimientos comerciales” indicó Élber Riaño.

Estamos de acuerdo con la protesta, pero no con el vandalismo. Con los compañeros estamos pendientes de activar el sistema de seguridad cuando se requiera, aquí no aceptamos esos hechos. Así que salimos y lo evitamos”, expresó un hombre que pidió no ser identificado por miedo a represalias.

Los Comuneros de hoy

Y es que quienes defendieron el lugar recordaron a los Comuneros de la Independencia de Colombia, dijo, un empleado de una de las pocas librerías que funciona.  Y corre a traer las pruebas ante el desconocimiento de algunos de quienes nos rodean en la entrevista.

Y regresa al poco rato con un libro abierto y lee en voz alta:

“Rebelión de Los Comuneros, también denominada insurrección o levantamiento de los comuneros, fue un movimiento armado en marzo de 1781, en el marco de las múltiples protestas que se generaron en Colombia contra dominación de España…”.

En diversos comentarios en medios de comunicación muchos no dudaron en resaltar el ‘control ciudadano’. “Felicitaciones y gracias a quienes evitaron vandalismo. Qué gran comportamiento. Qué orgullo nuestra Neiva”.

La Policía agradeció estos actos de respaldo al trabajo y brindó un saludo solidario a los inquilinos que participaron y a los uniformados que actuaron oportunamente.

Y se aprovechó para invitar a la comunidad para que ayuden a vigilar la ciudad y que, ante cualquier amago de violencia, informen de manera inmediata a las autoridades para hacer los controles respetivos.

Ha pasado muchas épocas difíciles, y la crisis la ha agravado la pandemia y sus encierros. Pero la gente lucha para salir adelante y de a poco lo ha conseguido, por eso la valentía en defender lo que tanto ha costado conseguir y construir. Buena esa.

Total anarquía