Por. Jorge Tito Murcia

El Covid 19 sin duda alguna, cambió nuestras vidas durante este 2020, en todo sentido, ello ha conllevado una serie de circunstancias que debemos afrontar y de la mejor manera buscar alternativas y soluciones, para que el 2021 no sea tan duro con nuestra vida y con nuestro bolsillo. Por ello hay que prestar atención especial al tema económico, porque hoy los economistas ven un impacto económico negativo por el coronavirus, desde la desaceleración hasta la recesión y ello conllevará una disminución de la recaudación fiscal. La OCDE a través del Foro de Administraciones Tributarias sugiere no fiscalizar a los contribuyentes mientras dure la crisis (salvo casos penales). Hoy para las administraciones tributarias su objetivo no es aumentar la recaudación, sino dar apoyo a los contribuyentes para que puedan cumplir dentro de lo posible con sus obligaciones fiscales y eso parece que acá en nuestro Huila no se ha tenido en cuenta, al menos por ahora, donde lo que se ha visto es un aumento de tarifas en los impuestos, una “apretada” incomprensible en plena crisis, que puede terminar frustrando las insensatas aspiraciones de algunos mandatarios que creen que haciendo esto, van a recaudar más platica en el 2021.

Terminando este 2020, debería ser claro que en estos momentos la prioridad es darle servicios a los contribuyentes, después se tendrá que buscar cómo recaudar los ingresos para solventar la crisis; pero pueden estar equivocados los que creen que así sea “subiendo” impuestos 500 pesitos  van a lograr mejorar en sus ingresos en el 2021, donde una serie de factores jugarán en contra de estas alzas en las tarifas de los impuestos, un aumento en el salario mínimo  propio de “chichipatos”, una reforma tributaria  anunciada ya desde el gobierno nacional para febrero, una actualización catastral que avanza, un desempleo rampante y galopante, son algunas consideraciones que no se han tomado en cuenta para lo que viene en 2021, eso dejando por fuera lo que significará la adquisición de la vacuna contra el covid 19, que aún no sabemos cuánto costará y como la tendremos que pagar.

Bajo estas consideraciones, es que incluso la OCDE a través del indicado Foro Tributario,  sugiere en estos momentos medidas de apoyo al contribuyente desde la atención por medios digitales, la ampliación del horario de atención telefónica, hasta la prórroga de las obligaciones tributarias y la suspensión de las ejecuciones fiscales y no las “alzas necias” que plantean algunos estultos personajes, en su afán de creer que en el 2021 se podrá reponer todo lo que este año se perdió, en un malo, ridículo y desconsiderado análisis, por lo que las peticiones de entendidos en la materia tributaria se han unificado en solicitar la disminución o exención de los impuestos y contribuciones de la seguridad social ante la gravedad de la situación económica. Por todo, es preciso concluir, que los formadores de la política tributaria tendrán en los meses venideros un importante desafío a resolver a medida que la crisis vaya en aumento, como todo lo indica al día de hoy, pero no sobre las decisiones simplistas que han tomado varias corporaciones y mandatarios de hacer lo de siempre: Subir tarifas de impuestos, que se les puede volver un boomerang y golpearlos más que el propio covid 19, se requieren ideas audaces, con imaginación, participativas e incluyentes para hacer de esta crisis una verdadera oportunidad, ojo con eso señores.