Neiva y el Huila fueron cobijados por el decreto emitido en horas de la madrugada por el Gobierno Nacional que ordena Asistencia Militar a estas y otras zonas del país.

Según el Decreto 575 de 2021, que extiende la medida de asistencia militar previamente instaurada en el Valle del Cauca, la medida regirá también para Cauca, Nariño, Norte de Santander, Putumayo, Caquetá, Risaralda y, como se conoció en horas recientes, en Valle del Cauca.

En este decreto, cuyo objetivo principal es “conservar y restablecer el orden público”, se ordena a los gobernadores de estos departamentos y a alcaldes de ciudades como Pasto, Ipiales, Popayán, Yumbo, Buga, Palmira, Bucaramanga, Pereira, Madrid, Facatativá y Neiva, entre otras, adoptar medidas para recuperar el orden público alterado por el Paro Nacional vigente desde el pasado 28 de abril en todo el país.

Entre ellas está coordinar con las autoridades militares y de policía la asistencia militar de manera que el departamento, el distrito y los municipios pongan en ejecución este instrumento legal para “afrontar y superar los hechos que dan lugar a la grave alteración de la seguridad y la convivencia, en sus respectivas jurisdicciones”, precisa el Decreto.

Además, ordena “adoptar las medidas necesarias, en coordinación con la fuerza pública, para levantar los bloqueos internos que actualmente se presentan en las vías de sus jurisdicciones, así como también evitar la instalación de nuevos bloqueos”.

También indica que los mandatarios de estas regiones deben “adoptar medidas, e implementar los planes y acciones necesarias para reactivar la productividad y la movilidad en sus respectivas jurisdicciones, entre ellas, fortalecer los controles de seguridad en las vías y las caravanas”.

La asistencia militar está consagrada en el Artículo 170 de la Ley 1801 y se retoma en la Política Marco de Convivencia y Seguridad Ciudadana. Solo puede usarse en situaciones excepcionales y de manera temporal.

Se trata de una medida, en la que, ante “hechos de grave alteración de la seguridad y la convivencia, riesgo o peligro inminente», los militares acompañan a los agentes de Policía en sus operativos y acciones.

Los uniformados pueden apoyar a la Policía en la protección de servicios esenciales, proteger infraestructura y la propiedad privada en riesgo, entre otros, como aeropuertos y puertos.