En Facebook es tendencia la historia de la hija de Pablo Neruda (Neftalí Reyes), por su cruel abandono. No comparto el argumento para justificarlo, que eran otras épocas. A Pablo Neruda lo “desnudó” la escritora holandesa Hagar Peeters, cuando publicó en el año 2015 el libro “Malva”, inspirado en Malva Marina Reyes, hija única del Premio Nobel chileno.  La niña nació en Madrid dentro de su matrimonio con María Antonieta Hagenaar. El famoso poeta la bautizó en honor al color y a la flor. Cuando a la bebé le diagnosticaron hidrocefalia, una enfermedad incurable, el escritor no la mencionó nunca más, salvo en cartas privadas. Al mes de nacida, escribió a su amiga argentina Sara Tornú: “Mi hija, o lo que yo denomino así, es un ser perfectamente ridículo, una especie de punto y coma, una vampiresa de tres kilos…  la chica se moría, no lloraba, no dormía, había que darle comida con sonda, con cucharita, con inyecciones y pasábamos las noches enteras, el día entero, la semana, sin dormir, llamando médico, corriendo a las abominables casas de ortopedia donde venden espantosos biberones, balanzas, vasos medicinales, embudos llenos de grados y reglamentos. Tú puedes imaginar cuánto he sufrido”. Cuando Malva tenía dos años, el escritor la exilió junto a la madre en la ciudad de Gouda, Holanda, donde falleció a la edad de 8 años, en las más precarias condiciones, sin haber recibido el amor o el sustento oportuno de su padre. La escritora cuenta que cuando visitó Temuco, al sur de Chile, se encontró con un detalle de la vida de Pablo Neruda que parecía anecdótico: la existencia de una hija holandesa. “La persona que me guio me dijo que la tumba de Malva había sido descubierta y me narró la historia. Yo no la conocía. Nadie la conocía”, contó Hagar. Rastreó la obra literaria de Neruda para ver dónde la mencionaba. No la encontró ni en su autobiografía “Confieso que he vivido”. De allí surgió el libro “Malva”, donde la escritora desmitifica al héroe ético, que enarbolaba las banderas de la defensa de los marginales, los pobres y los excluidos. Según dijo: “El poeta que defendió la justicia y peleó contra la marginación, que abanderó las causas de la justicia y del amor, se olvidó de su hija y la hizo a un lado”.