DIARIO DEL HUILA, ECONOMÍA

Por: Rolando Monje Gómez

Luego de doce meses de la pandemia del Covid-19 el saldo es la peor recesión económica de la historia del país, con una caída de 6,8%, más de cuatro millones de desempleados y miles de empresas que tuvieron que cerrar ante el confinamiento que se extendió varios meses para poder contener al virus. La incertidumbre inicial afectó a todas las esferas de la sociedad: desde la salud, al comercio, la industria, la educación o el agro.

Sin embargo, estos no fueron los únicos indicadores que cayeron en 2020 que todos recordarán como el del inicio de la pandemia. La confianza del consumidor, la industria manufacturera o el dato de inflación registraron el año pasado niveles nunca antes vistos.

Frente a esta situación, al gobierno nacional le tocó cambiar de planes. De la inversión en infraestructura pensada para apalancar la senda de crecimiento, se pasó a activar una fase de contención y se declaró no solo estado de emergencia sanitaria sino económica, social y ecológica que le permitieron tomar medidas excepcionales. El Gobierno creó un fondo específico centrado en atender la pandemia.

En materia económica en estos doce meses de pandemia se dictaron medidas especiales en cuanto a procesos de insolvencia, de arrendamiento de locales comerciales, de subsidio y financiación de servicios públicos o subsidios a la nómina o Paef y otros alivios económicos para las pequeñas y medianas empresas.

Desempleo en aumento

Para el mes de marzo de 2020, la tasa de desempleo del total nacional fue 12,6%, presentando un aumento de 1,8 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2019 (10,8%). La tasa global de participación se ubicó en 59,2%, lo que significó una disminución de 4,0 puntos porcentuales frente a marzo de 2019 (63,2%). Hoy el desempleo está en 17,3, luego de estar por encima del 20%.

Neiva arrancó marzo con un desempleo de 17,9%, presentando una variación de +5,8% frente a enero – marzo de 2019. Sin empleo estaban el 16,0% de los hombres y el 20,1% de mujeres. Sin embargo, aquí apenas empezaba la disparada, en abril ya estaba en 25,8%. El 2020 se terminó con un promedio de 26,1%. En el último reporte, de 2021 el registro fue de 21%.

La inflación

La inflación en marzo de 2020 fue de 0,57%, dato superior al 0,43% respecto al mismo mes del 2019, la llegada del coronavirus se sintió especialmente en el rubro de alimentos  que registró un crecimiento de 2,21%, seguido de los servicios públicos con el 0,55%.

Entre enero y marzo de 2020 la variación del IPC total fue 1,67 %. Esta variación fue mayor en 0,05 % que la reportada en el mismo periodo del año anterior, cuando fue de 1,62%. La inflación anual en ese punto del año estaba en 3,86 %, dentro del rango del Banco de la República que estaba entre el 2 % y el 4 %. El año cerró con 6,8%, una cifra histórica, que no se había presentado desde que se miden estos índices.

Cierre de negocios

En medio de la pandemia del covid-19 Colombia perdió 509.370 micronegocios. Estos pasaron de ser 5,8 millones entre enero y octubre de 2019 a 5,3 millones en enero y octubre de 2020.

En Neiva durante los diez primeros meses del año cerraron 10.863 micronegocios, cuando en el mismo periodo de 2019 estaban activos 35.813 micronegocios. Después del comienzo de la pandemia hoy están activos 24.950.

Del total de micronegocios, en ese periodo 26,9% eran de actividades de comercio y reparación de vehículos automotores y motocicletas, 21,9% se dedicaban a la agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca y 9,9% a la industria manufacturera (que incluye: recolección, tratamiento y disposición de desechos, recuperación de materiales).

También, 26,9% de los micronegocios se ubicaban en una vivienda, es decir, 1,4 millones. Por el contrario, un total de 1,0 millones de unidades económicas (19,5% del total) trabajaron de puerta en puerta o a domicilio. Es de destacar que en los 10 primeros meses de 2020, los micronegocios ocuparon a 7,2 millones de personas, 13,1% menos con respecto al mismo periodo del año inmediatamente anterior cuando se presentaron 8,3 millones de ocupados.

Nivel de confianza

A julio del año anterior, el 59,8% de las personas que hacen parte de la jefatura del hogar (jefes de hogar y sus cónyuges) consideraron que la situación económica de su hogar, en comparación con la vivida hace 12 meses, estaba peor; el 23,7% afirmó que estaba igual; y el 13,3% que estaba mucho peor.

Al indagar sobre cómo será la situación económica del hogar dentro de 12 meses comparada con la presentada en julio de 2020, el 34,9% de las personas que hacen parte de la jefatura del hogar respondieron que dicha situación será igual; el 30,1% sostuvo que será mejor; y para el 26,7% será peor.

La brecha social también se ha ampliado con la pandemia. Según la encuesta de Pulso Social del Dane, se sabe que 2,3 millones de hogares solo ingieren actualmente dos comidas al día, que 69,8% de los jefes de hogar no tiene posibilidades de ahorrar alguna parte de sus ingresos y que otro 19% ni siquiera cuenta con ellos.

Algo positivo

Pese a todos los efectos negativos que la covid-19 ha ocasionado a nivel de la salud y la economía, la bancarización y la inclusión financiera están sacando la cara.

El temor por los contagios en oficinas y la necesidad de distribuir ayudas gubernamentales aceleró un proceso que llevaba dándose desde hace 10 años y en el que las metas del gobierno se cumplieron con más de dos años de adelanto.

Según la Banca de las Oportunidades “en 2019 ingresaron 1,1 millones de personas nuevas al sistema financiero. En los primeros nueve meses de 2020 lo hicieron 2,2 millones de adultos”. En nueve meses se duplicó el número de personas bancarizadas.