Por Julio Bahamon Vanegas.

¡Ay, Pitalito mira cómo te han tratado! La segunda ciudad del departamento del Huila ha sido saqueada durante muchos años. Y lo triste es que aún continúan los filibusteros al acecho desde las empresas públicas de la ciudad.  Lo que vivió Pitalito con el paso del “huracán devastador de la administración pasada” lo dejo maltrecho por una operación muy parecida a la que se avizora contra Neiva. El anterior alcalde Miguel Rico Rincón adelanto, con la anuencia del Concejo de la ciudad, un proceso similar de entrega de la toda la operación, distribución y modernización del servicio de energía y alumbrado público a una empresa privada. El acuerdo No 046 fue sancionado el 28 de diciembre de 2.017, con las siguientes perlas: La participación accionaria del municipio fue del 55%, pero en papeles. En el parágrafo 4 del artículo primero del acuerdo el burgomaestre Rico solicito facultades extraordinarias para determinar las condiciones “objetivas” que deban cumplir, el municipio, o los socios privados de la sociedad que se creó. Lo increíble de este acuerdo es que se presentó el día 26 de diciembre, y en menos de dos días fue aprobado.  Lo que nos permite deducir que las sesiones reglamentarias, en comisión, y la sesión plenaria se realizaron en menos de 48 horas. Ya con el acuerdo aprobado y sancionado por un fulano encargado, y luego de haber pasado por la revisión de legalidad y conveniencia que en primera instancia le otorgo la secretaria administrativa de la gobernación a cargo de Carlos Julio González Villa que estuvo asesorado por su hombre de confianza, el consejero del clan, un tal José Nelson Polania, la alcaldía procedido a dictar el decreto No 030 del 22 de enero de 2.019, por el cual se dictaron “instrumentaciones disque para coordinar”, que galimatías por Dios, mas no se reglamentó el acuerdo. El municipio renuncio a dictar la reglamentación del acuerdo y le cedió esa práctica a la nueva empresa. De forma increíble el municipio renuncio A ESE DERECHO.  El mismo día podríamos decir, le dieron la primera estocada al servicio de prestación del servicio de energía eléctrica, eficiencia energética y alumbrado público del municipio. Con el  decreto de marras que se firmó después se efectuó la mayor operación de asalto al patrimonio de Pitalito, pues según el artículo tercero del mencionado edicto, denominado INSTRUMENTALIZACION DE LA RENTA, se consumó el atropello en los términos en que se redactó.- “Ordenase la trasferencia directa de todos los recursos recaudados por concepto de impuesto de alumbrado público en los términos del artículo 326 de la ley 1819 de 2.016, sin importar el, o los periodos de facturación en que se hayan causado a la SOCIEDAD DE ECONOMIA MIXTA ALUMBRADO PUBLICO DE PITALITO S.A.S.  E.S.P. quien definirá la herramienta, figura o mecanismo para su recepción. Lo anterior, sin perjuicio de que llegaren a presentarse giros por sus servicios prestados, con cargo a otras fuentes distintas y adicionales al tributo de alumbrado público”. Esa donación ilegal, regalo o entrega gratuita de los impuestos y las rentas de Pitalito a la nueva compañía lo realizaron en menos de lo que canta un gallo. Con la misma disposición le fueron cercenadas las funciones a la secretaria de hacienda del municipio al pasarle a la sociedad de marras la función de cobro por cualquier vía de la cartera que genere por el no pago del impuesto de alumbrado público. En su artículo Quinto; ENTREGA DE LA INFRAESTRUCTURA, se le dio el puntillazo final al patrimonio de la ciudad relacionado con el mencionado servicio esencial. En el mismo capítulo la cuestionada administración de Rico Rincón ordeno que, “se le deben entregar todos los activos que componen el sistema de alumbrado público de la ciudad”. Todo lo anterior quedo “legalizado” cuando el alcalde Rico acudió el día 28 de diciembre de 2.018 a la notaria segunda de Pitalito a elevar a escritura pública la constitución de la susodicha empresa de economía mixta, y en el remedo de registro se fijó la participación accionaria del municipio en la suma de “pinches” $250.250.000 pesos repartidas entre acciones preferenciales y ordinarias. ­ A partir de ese título, todo quedo consumado. Cualquier parecido con la situación que amenaza a Neiva no es una simple coincidencia. ¡Ojo! Neivanos, Los corsarios merodean por la ciudad.