La Usco aclaró que ha sido víctima de interrupciones permanentes por personas que no pertenecen a la comunidad académica, quienes han producido daños y hurtado sus bienes, han amenazado y constreñido al personal de seguridad y utilizado las instalaciones para refugiarse.

A través de un comunicado la directivas de la Universidad Surcolombiana se pronunciaron ante su presunta responsabilidad a los constantes hechos de alteración al orden público expresada en manifestaciones y hechos contra bienes públicos y privado.

“La Dirección de la Universidad Surcolombiana manifiesta su preocupación por las versiones que se han propalado sobre la supuesta responsabilidad de la Institución y de su equipo directivo respecto a los constantes hechos de alteración del orden público a su interior y en sus alrededores. Ello a raíz de declaraciones públicas del director de la Cámara de Comercio del Huila y de otros dirigentes gremiales que responsabilizan al Alma Mater de los huilenses de esta crisis social y de orden público expresada en manifestaciones y hechos contra bienes públicos y privados. Hechos que generalmente ocurren previo conocimiento de las autoridades, a quienes se les ha informado oportunamente para que tomen las medidas preventivas que permitan evitarlos, ejerciendo el control preventivo; evidencias de esto son las denuncias, incluyendo penales, sobre tales hechos.

Tal como lo define la Constitución Política y la Ley, el principal responsable de la seguridad y la convivencia de la ciudad es el alcalde de la misma, junto con su equipo de trabajo, encabezado por el Secretario de Gobierno y Convivencia, quienes deben eso sí, liderar con el Comandante de la Policía Metropolitana y La Directora Seccional de la Fiscalía General de la Nación, entre otros, las acciones necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos y evitar tales hechos.

No es función de la Universidad investigar los hechos, mucho menos dar con los responsables, capturarlos, juzgarlos, sancionarlos y reparar los daños causados. La naturaleza de la Universidad como Institución educativa, no la asocia con tales responsabilidades y tareas. Nuestra institución es de formación, de investigación y de proyección social, y como tal también ha sido víctima de interrupciones permanentes por personas que no pertenecen a la comunidad académica, quienes han producido daños y hurtado sus bienes, han amenazado y constreñido al personal de seguridad y utilizado las instalaciones para refugiarse, consumir sustancias psicoactivas y cometer otros actos, tal como ha sido informado de manera reiterada a las autoridades públicas.

No puede ni podría la Universidad sustituir las competencias y responsabilidades sobre las que recae el orden público, la seguridad y la defensa del territorio, por lo cual hace un llamado a estos organismos para que actúen en consecuencia y permitan que nuestra Institución desarrolle su quehacer sin la amenaza presente y constante de personas que suelen ingresar a la Universidad sin autorización, incluso coaccionando al cuerpo de vigilancia, que difícilmente puede reaccionar frente a 200 o más personas. Convocamos a las Instituciones, a los gremios y a la comunidad universitaria, a crear un movimiento de defensa de la Universidad pública y a rechazar cualquier expresión violenta, que atente contra los derechos humanos y el derecho internacional humanitario.

Simultáneamente y en igual sentido, los convocamos para avocar la creación de espacios y mecanismos de diálogo permanente con los jóvenes y con estas personas para construir propuestas de salidas negociadas a esta crisis social que afecta al país y a la sociedad en general, y que tal como le hemos reiterado, es resultado de una tradición de desigualdad e inequidad social, que ha excluido de los procesos sociales y económicos y sumido en la pobreza a millones de colombianos, incluyendo y sobre todo a estos jóvenes. Para tal propósito, la Universidad y su equipo directivo, siempre estará presta a colaborar en lo que nos corresponde, relacionado con la puesta del conocimiento que es su insumo y materia prima relevante, al servicio de la sociedad para pensar en salidas a esta crisis y en construir un nuevo y mejor país”.