Por: Álvaro Hernando Cardona González

En síntesis, hay dos maneras de combatir la pobreza: atendiendo coyunturalmente la población, lo cual da votos pero no enfrenta las causas del problema; o atendiendo estructuralmente las causas del problema, lo cual puede no dar tantos votos (aunque si se manejan adecuadamente los resultados puede llevar al ejecutor a la Presidencia de la República) pero da muchísimas más satisfacciones.

Atacar las causas de pobreza es una inmejorable política pública. Porque de una contribuye a disminuir violencia, costos asociados en salud y otros. Cuando no hay pobreza la gente se educa mejor, exige mejor calidad de vida y servicios públicos, y la contaminación disminuye (porque no hay vertimientos, por ejemplo).

A la pobreza le pasa lo mismo que a la violencia: sólo es querer combatirla y hacerlo con determinación.

Hagamos simples comparaciones para demostrar lo anterior: El convenio interadministrativo No.758 del 8 de noviembre de 2013, aseguró recursos por 21.200 millones de pesos para la “remodelación” del estadio de fútbol Guillermo Plazas Alcid (una de las obras públicas más feas, estéticamente hablando, de la ciudad) hoy está en pleito. Por otra parte, según lo informado a los medios locales de comunicación por Carlos Felipe Córdoba Larrarte, Contralor General de la República, para finalizar la construcción de siete obras inconclusas, el Gobierno Nacional dispuso de 109.872 millones de pesos, de los cuales siete mil millones lo fueron para el Estadio.

Comparemos cifras: el Acuerdo 018 de 2020 que fijó el presupuesto general de rentas, ingresos, recursos de capital, gastos e inversiones de Neiva para la vigencia 2020, destinó, entre otros, $16.128.183.568 para el “Eje Ambiental” y $1.902.000.000 para el “Eje Rural”. Este mismo 2020, en todo el Huila, con el programa Jóvenes en Acción se atendieron 8.381 jóvenes con una inversión de 9.711 millones de pesos.

Estamos seguros que no hay que agregar mucho para comprender que combatir la pobreza sólo es cuestión de voluntad. Ahora, según el DANE, en el 2019, 31.000 personas estaban desempleadas en Neiva. Con 7.000 millones se podría emplear, por contrato de prestación de servicios a 583 personas, por un año, pagándoles 1 millón mensual. Un alto impacto en la economía general, pero sobre todo en bienestar social.

Eso sí, esta contratación debe sacar de la pobreza a las familias. Por eso debe estar condicionada a frenar las familias numerosas, exigir la vacunación previa obligatoria del núcleo familiar, la matrícula educativa de los menores de edad, y serios indicadores de resultados en las labores (ejemplo, en el aseo de parques y parcheo de calles). Los derechos taren consigo obligaciones. Y ahí habrá plata para pagar boletas para ingresar al Estadio.