La palabra del último día del año

Por: Adonis Tupac Ramírez

Termina el 2020, un año duro, complejo, torturado por una pandemia que no solo ha causado muerte también una gran crisis económica, política y social. Creo que casi todos hemos sido víctimas directas o indirectas, todos hemos perdido amigos, familiares o colegas, otros han perdido sus trabajos, negocios y empresas.

Hoy a pesar de este panorama solo tengo que agradecer por la salud, por el trabajo, por la familia, porque este año permitió ser más solidario, reforzar el valor de la familia y la amistad.

Es muy fácil rendirse, agobiarse y caer en el pesimismo en medio de tantas adversidades, un año lleno de escepticismo, miedo, inseguridad y con un panorama que no fue alentador, pero no hay que caer en ese hoyo de tristeza y melancolía (algunas veces se puede visitar pero por momentos pequeños para continuar adelante).

Gracias vida por la vida, porque aún sigo soñando y luchando por cumplir mis sueños y los de muchas otras personas; gracias por la terquedad que me saco muchas veces de la tristeza, la incertidumbre y el dolor; gracias por mi trabajo aunque se aumentaron los riesgos, también pude continuar ayudando a los pacientes y esa ayuda  enriqueció el alma y me lleno de optimismo.

A los compañeros y compañeras que perdieron su vida, desde mi alma los honrare, el mejor homenaje es continuar ejerciendo la medicina con gran sentido humano y social.

Deseo para todos un 2021 lleno de salud, vida, amor, trabajo, solidaridad, paciencia, resiliencia, empatía y mucha fe.