Amadeo González Triviño

Para CUATROTABLAS, la gestión cultural ha sido parte de un proceso en el que nos hemos empecinado, ante la ausencia de apoyo económico, hemos terminado por convencernos de que la única forma de generar ciudadanía, de crear conciencia de los individuos respecto de la sociedad a la que pertenecen y de liderar verdaderos propósitos de cambio, es a partir única y exclusivamente de la Cultura.

Es común que en los procesos políticos se pregone el cambio, se haga toda una especulación en la cual, los ciudadanos terminan siendo los cómplices de esa politiquería barata, en la que con el anhelo de las transformaciones sociales, se engañe y se propicie la continuidad en los procesos de corrupción y de afectación de la cosa pública, como sucede en la actualidad.

La gestión cultural que siempre hemos realizado, desde ese primer instante por ubicar espacios, por realizar eventos y convocar a escritores, artistas y ciudadanía en general, para que se sumen a un proceso interactivo, tanto de la creación, como de la comunicación y del compartir de ideas, sentimientos y proyectos, es todo lo que ha sido parte de nuestro quehacer, el cual, va de la mano con otras actividades que se pueden realizar, y que por tanto, no es un ejercicio exclusivo de unos y distante de otros.

En ese proceso interactivo y de acercamientos, con estos eventos se ha buscado dar a conocer las nuevas voces, lograr que entre esas nueva voces, haya reconocimiento del otro, se integren o se difunda la presencia de creadores de la palabra o de las artes y que a partir de una idea, de un pensamiento, de una actividad lúdica, se genere una cultura de la renovación, de las ideas de libertad, del amor por el ser mismo, por el respeto a su individualidad y por el respeto a su colectividad, en un todo integrado hacia un solo objetivo: salir de la abulia de las cosas cotidianas y usurpar parte de ese espacio que otrora se había destinado, única y exclusivamente a los dioses.

Desde CUATROTABLAS, hemos convocado a un sinfín de escritores, hemos estados atentos al devenir de esa creación, hemos difundido en algunos elementos tales como revistas, libros, colecciones como CUADERNOS CUATROTABLAS y ahora con la nueva edición de PAGINAS CUATROTABLAS, o mediante CONCURSOS LITERARIOS, a esos escritores que en otros lugares no encuentran forma de dar a conocer sus intentos, su vocación o su deseo de participar de la literatura, del arte o de la creación según sus propias inquietudes.

No podemos desconocer que la idiosincrasia de nuestros escritores o de nuestros artistas, está precedida por una egolatría, por un egoísmo en reconocer la obra de los demás, y ese ha sido un reto, porque en ningún momento hemos minimizado el esfuerzo, el intento o la vocación de quienes desde su mundo quieren darse a conocer, quieren presentar, con muchos temores, sus obra, o de quienes, saben que su voz o su escrito o sus textos, serán rechazados, y es cuando tenemos que insistir en refrendar la teoría de que, no todo lo que hacemos, decimos o escribimos, es del gusto de otros, pero que en medio de todo, hay quienes se sienten y se van a sentir alentados y fortalecidos por ese momento, por ese espacio, por esa oportunidad que les brindamos.

Este tema que queremos abordar, ha de llevarnos a pensar en la gran responsabilidad que se tiene en la gestión cultural y la gran irresponsabilidad de los entes administrativos, en considerar que, con paños de agua tibia, con pequeñas migas de apoyo, se puede encontrar una ciudadanía culta y fortalecida para enfrentar las reales dificultades de la vida. Recordemos que la CULTURA, es diferente a Educación, que la CULTURA es independencia, es libertad, es búsqueda de lo desconocido y es lucha por sabernos cada día, más y más independientes y autónomos en la realización de nuestros sueños.