Luis Humberto Tovar Trujillo

 

Definitivamente no hay peor esclavitud que el miedo. Los colombianos especialmente, hemos sido esclavos del miedo, de la tiranía del pánico, por muchos años, por generaciones enteras. Lo grave de esto, es que quienes dirigen y han dirigido nuestras instituciones, también han sido presas del miedo, y otros, a sabiendas de su incapacidad para liberarnos de él, continúan manteniéndonos en ese martirologio, causándonos toda clase de enfermedades que de esa esclavitud se derivan.

Enfermedades psicosomáticas, de absoluta gravedad, donde generalmente nos remiten donde los psiquiatras antes que los psicólogos, para ser tratados ya, como enfermos psiquiátricos, con unos finales absolutamente catastróficos para la vida.

Ahora se suma a ese pánico, ese invento de laboratorio chino, de reciente ocurrencia, como una estrategia, en esa guerra económica para apoderarse del mundo, causando miedo y, como consecuencia de ello, colocando en estado de indefensión a la sociedad, cualquiera ella sea, desde luego, haciendo de los seres humanos, caldo de cultivo para ese virus, que, según los entendidos, es de menos gravedad que la gripe y otros virus anuales en el mundo.

Para no ir tan lejos, en los estados Unidos, donde existe una población aproximada de trescientos cincuenta millones de habitantes, desde luego, el número de los muertos por esa causa, es superior que en países como Colombia; pero esa situación ha sido especialmente utilizada por los medios de comunicación americanos, llamados hoy medios de desinformación, dentro de esa disputa política por la presidencia, han alimentado ese terror y ese miedo a la sociedad, dando a entender que, el número de muertos es el equivalente al porcentaje de fracaso del presidente Trump en el manejo de la pandemia y el desastre en el crecimiento económico de los americanos.

En Estados Unidos se mueren más personas cada año por otros virus, como la influenza, que este año como consecuencia del Covid 19.

Politizar el miedo, para sacar ventaja política con la pandemia, es una de las verdaderas infamias que nos deja el 2020; Dios en su sabiduría deberá tomar cuentas a quienes, valiéndose del poder, hasta en los medios de desinformación, colocaron en estado de indefensión a los habitantes del mundo y, que los han llevado a la pérdida de su vida.

Estudios científicos, han comenzado a aparecer sobre este tema, y seguirán apareciendo por bastante tiempo, hasta que se consolide una vacuna; por ahora no dejara de ser más que un experimento de los monopolios de las farmacéuticas, en la disputa por la hegemonía mundial de la vacuna.

Mucho cuidado personal y social; feliz navidad para mis lectores, amigos y personas que se alguna manera les interesa la bondad de mi vida.