Los grupos de opinión son un sujeto plural, intermedio entre el poder político y la población para presionar con sus puntos de vista sobre los actos de gobierno y el comportamiento de otros actores como los empresarios y las instituciones de diversa índole.

Por Germán Palomo García

La lamentable noticia de que Colombia ocupa el primer lugar en Corrupción en el mundo, es decir, somos los más corruptos del planeta, no solo nos saca de muchos programas que Colombia necesita como soporte para sus esfuerzos por una sociedad mejor sino que nos condena a ser un paria mundial.

El Huila, por supuesto, no escapa a este calificativo no solo por ser parte del país sino porque hemos “liderado” hechos de corrupción que, en sentido figurado, se denominan “Elefantes Blancos” que no son otra cosa que monumentos al aprovechamiento ilícito del poder y al enriquecimiento fácil producto a su vez de haber permitido como sociedad el ingreso de narcotraficantes, contrabandistas y otros malandrines de cuello blanco mirados con respeto y los jóvenes viéndolos como el estilo de vida deseado.

Quienes ingresan a la actividad política (opción natural por el dinero que manejan) o lo hacen directamente como candidatos o apoyando a los aspirantes con mayor opción generando compromiso imposible de desconocer por el ganador, llámese alcalde o gobernador, diputado o concejal, convirtiendo esta situación en la génesis de la corrupción. Por tanto, no nos sorprende el primer puesto que nos hemos ganado en el ranking mundial de la no transparencia.

Por esto, son y deben ser, los grupos de opinión los sujetos activos de la opinión pública para influenciar en las decisiones de los gobiernos democráticos, que se manifiestan sobre problemas culturales, sociales y económicos y algunos políticos. 

Los grupos de opinión son un sujeto plural, intermedio entre el poder político y la población para presionar con sus puntos de vista sobre los actos de gobierno y el comportamiento de otros actores como los empresarios y las instituciones de diversa índole para concretar demandas que no logran canalizarse en las estructuras legales existentes.

Siempre las tertulias han abordado temas de gran significancia para la ciudad.
Siempre las tertulias han abordado temas de gran significancia para la ciudad.

La gran expansión de los medios de comunicación y mucho más en circunstancias de pandemia, fortalecen su accionar pues muchos de los actos de gobierno dejan de ser secretos. Sin embargo, aún en estas condiciones. la expansión de la corrupción corre a la par con la de los avances tecnológicos en una curiosa “competencia” por evitarse y eludir el derecho a la libertad de expresión y la comunicación. Los grupos de opinión son fuerzas, constituidas por personas en interacción, libres de los partidos políticos así tengan inclinaciones partidistas, y que expresan juicios públicos sobre intereses colectivos de grupo. hay muchos grupos de opinión, que dependen de los temas a tratar, que involucran a ciertos conjuntos de personas que pueden tener una opinión sobre el asunto, ya por sus conocimientos científicos o técnicos o por estar involucradas en la cuestión. se exteriorizan esas opiniones a través de los mismos grupos y sus órganos encargados de ello.

Uno de estos grupos representativos es la Asociación Tertulia El Botalón, que celebró el jueves pasado 17 años de actividades, lo cual constituye ya un récord pues la expectativa de vida de estos grupos es muy corta por las dificultades de sostenerse sin ataduras y con recursos siempre escasos. Sin embargo, continúa El Botalón, así conocido popularmente, transfiriendo conocimiento y haciendo eco de las peticiones de los distintos sectores de la sociedad, más aún en circunstancias especiales por dos características que resultan limitaciones, pero también retos y motivaciones: La primera, la avanzada edad de los contertulios.

Quienes han participado en las distintas tertulias provenientes del exterior admiran el formato y han ofrecido apoyo más allá de sus participaciones.
Quienes han participado en las distintas tertulias provenientes del exterior admiran el formato y han ofrecido apoyo más allá de sus participaciones.

El promedio de edad supera los setenta años que no han sido límite para continuar con sus tertulias semanales oportunamente divulgadas por las redes sociales y su página web y el Diario del Huila en fin de semana. Ese rasgo característico de la Tertulia acaba de ser reconocido y sus integrantes decidido promover el llamado “Relevo generacional” que no implica un reemplazo de sus actuales integrantes sino una provechosa combinación de experiencia con juventud. La segunda, dado el promedio de edad ya mencionado, con el inicio del confinamiento todos pensamos que era el fin de El Botalón como tertulia.

El no pertenecer a la era digital como nuestros hijos y nietos, nos establecía un gran condicionante: La virtualidad. Pero la Asociación enfrentó la realidad a pesar de nuestra ignorancia informática y, desde junio, sus encuentros son virtuales y le han agregado un “plus” enorme: La presencia de expositores de gran nivel que, presencialmente no habrían podido estar en la tertulia por costos y oportunidad. Gracias a esto, la Tertulia ha perdido el miedo a lo digital; tanto que ya se programa la vinculación de contertulios residentes en cualquier parte del mundo lo cual hará cambiar costumbres que no pueden perderse como la celebración de los cumpleaños y el contacto presencial. Esto desde lo interno. Hacia la comunidad, El Botalón tiene que seguir siendo un escenario de debate y estructuración de propuestas en beneficio de los huilenses como lo ha sido en sus 17 años. No en vano, quienes han participado en las distintas tertulias provenientes del exterior admiran el formato y han ofrecido apoyo más allá de sus participaciones.

No me cabe duda de que la Tertulia El Botalón tendrá larga vida y estará siempre “en el frente” contra la corrupción y aportando para que este Huila que tanto se quiere se convierta, por fin, en un lugar para cristalizar nuestros sueños y olvidarnos no de nuestras raíces sino de los malos ejemplos que nos ha tocado presenciar.

¡Felicitaciones por los 17 años, Botalón!