Por Alfonso Vélez Jaramillo

El hecho más destacado del año en todos los rincones del planeta, indudablemente, fue la pandemia generada por el Covid-19, con sus consecuencias funestas en materia social, económica y política.

Y el personaje en Colombia, es el sector salud con sus médicos, enfermeras y paramédicos, los más afectados, porque le pusieron el pecho a la situación, y no pocos perdieron la vida cuando intentaban salvar la de otros compatriotas. Un reconocimiento perenne por su humanitaria tarea.

El virus, puso a prueba, la responsabilidad, el sentido común, la preparación y la inteligencia de los gobernantes para sortear un escenario inédito y visibilizó, que ni los países más desarrollados estaban preparados para una situación de tal dimensión, ni la propia Organización Mundial de la Salud, OMS.

Mucha pifia, la equivocación de la OMS desechando el uso del tapaboca “porque no era necesario”, y a las pocas horas, debió reversar de plano la medida, demostrándose ineptitud hasta en los cargos de tanta responsabilidad.

El gobierno de Iván Duque, a su manera es el responsable de la llegada despejada del virus a Colombia, por no haber cerrado el espacio aéreo y las fronteras con los países vecinos con mayor premura, incluso, decretó la emergencia social para enfrentar la pandemia un poco tarde, aunque enderezó el camino posteriormente y son más las cosas buenas que las malas.

Sin embargo, se le adelantó de manera positiva el alcalde Neiva Gorky Muñoz Calderón, quien nos encerró y sin temblarle la mano decretó el toque de queda más largo de nuestra historia. Por esta razón fue reconocido como uno de los mejores a nivel nacional.

No puede medirse ni compararse las metas del gobernador Luis Enrique Dussán, del alcalde de Neiva Gorky Muñoz Calderón, ni las de los demás mandatarios municipales del Huila, estuvieron con justas razones embolatadas atendiendo la calamidad social.

La mayoría no recibió público, se encerraron y pudieron trabajar tranquilos de modo que tuvieron tiempo para estructurar sus proyectos e inclusive para conseguir los recursos para las obras y no tendrán excusas en el 2021, para mostrar sus primeras realizaciones.

Para el gobernador, Dussán, con quien no ha sido posible hablar sobre estos temas, un punto, sorteó bien la atención de la emergencia sanitaria y económica, además logró el pago de la bonificación al personal de salud por unos $4 mil millones, de acuerdo con informaciones fragmentarias, aunque poco se conoce de su gestión.

Hay que decirlo, el alcalde Gorky Muñoz Calderón, picó en punta y les sacó ventaja a todos, pese a los delirantes y permanentes ataques de la oposición, como nunca antes se había visto en Neiva. Atendió primero la entrega de alimentos para unas 35 mil familias.

Muñoz Calderón, logró la autorización del Concejo Municipal para contratar empréstitos hasta por 60 mil millones de pesos, para las 46 obras priorizadas, que permitirán reactivar la economía sobre la base de la generación de empleo.

No se puso a llorar, como otros, por falta de plata y concreto un ambicioso plan de largo aliento y de importancia única para el desarrollo de Neiva. Tiene tres años y el tiempo suficiente para ejecutarlas. Si lo hace bien, será reconocido por sus gobernados como uno de los mejores alcaldes, si no cumple, recibirá su equitativo estipendio.

Le tengo confianza, pese a los constantes ataques de la organizada y financiada oposición. Hay que dejarlo trabajar, no debemos ponerle palos a la carreta, bienvenidas las críticas con fundamentos y dentro del mayor respeto, como lo demandó el propio mandatario Muñoz Calderón.

Las entidades territoriales sobrellevan preocupantes circunstancias económicas que las están forzando a acudir al crédito público, porque no hay plata. La presidencia anunció que los recursos nacionales se agotaron atendiendo el coronavirus, no se sabe si lo hicieron bien o mal, pero no hay.

Bogotá, Medellín, Cali, Ibagué y algunos municipios del Huila autorizados por   Decreto 678 del 20 mayo de 2020, se vieron obligados a gestionar estos créditos priorizando la reactivación económica y la generación de puestos de trabajo. Neiva no es la única.

Neiva llego a ser una de las ciudades más afectadas por el desempleo, lo advirtieron los indicadores económicos y según los concejales, las cifras se dispararon hasta en un 54%, a consecuencia de la pandemia, hoy está en punto intermedio, con el agravante de siempre: la informalidad es exponencial y crece a pasos agigantados, porque escasean fuentes generadoras de empleo formal.

De acuerdo con el alcalde Muñoz y los concejales podrían generarse entre 10 mil y 20 mil empleos a través de las obras públicas e infraestructura. En esas condiciones, el gobierno municipal tiene el reto de reducir los índices de pobreza, que conllevan al crecimiento de otros factores desestabilizadores de la tranquilidad y la seguridad, generados por el desempleo.

Tranquiliza, que las obras públicas que proyectan ejecutarse tienen estudios y diseños, inclusive, los lotes donde van a ejecutarse están listos y legalizados ante el Departamento de Planeación Nacional y, cuentan estudios y diseños MGA, la metodología general ajustada, que exige el gobierno nacional. Para todo un feliz año 2021 y paz y prosperidad.