DIARIO DEL HUILA, NEIVA

Por Linda Vargas

La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez tras asistir a dos eventos en defensa de los derechos de las mujeres, sostuvo que es urgente tomar medidas en el Huila para frenar el creciente número de violencia intrafamiliar, cuyas principales víctimas son las mujeres.

Sólo este año han ocurrido en la región cinco feminicidios y han sido denunciados 3.425 casos de violencia contra la mujer, siendo el Huila uno de los tres departamentos del país con mayor número de hechos victimizantes contra este género.

Neiva, Pitalito, Garzón y San Agustín son los municipios donde se reportan el mayor número de casos de violencia contra la mujer.

Diario del Huila dialogó con la vicepresidenta sobre las acciones que adelantará para prevenir las violencias contra las mujeres. Aquí la entrevista.

Vicepresidenta, se llevó a cabo la jornada en torno al empoderamiento de la mujer, ¿cuál es el balance?

Tuvimos una agenda muy extensa.

En primer lugar, tuvimos un foro organizado por la presidenta de la Asamblea del Huila, Karol Ortigoza, precisamente para tener nosotros la oportunidad de escuchar a la gestora social, a las secretarías de la Mujer y, sobre todo, a las alcaldesas que hay aquí en el Departamento del Huila.

Los temas que nos convoca son temas estructurales, de fondo para el departamento.

La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez estuvo en Neiva presentando acciones para el empoderamiento de la mujer huilense.

Primero, la situación económica y la situación de las mujeres: Sabemos todos que, desafortunadamente el Huila es uno de los departamentos que tiene la tasa más alta de desempleo femenino, alrededor del 40 por ciento. El desempleo en la mujer tiene consecuencias en toda la sociedad, en toda la familia y queremos, en este momento, concentrar buena parte de nuestros esfuerzos, del Gobierno Nacional y también del gobernador Luis Enrique Dussán, y de las alcaldesas, el crecimiento económico que genere empleos de calidad para las huilenses.

El segundo, la violencia: Vemos en el Departamento del Huila que en el resto del país hubo una disminución importante en la tasa de feminicidios y en la tasa de violencia sexual durante este año. En el departamento los feminicidios no aumentaron, pero tampoco disminuyeron. En cambio, si vemos con preocupación, que este es un departamento donde aumentó sustancialmente la tasa de violencia intrafamiliar.

Entonces, son dos golpes para las mujeres, por un lado, la violencia y, por otro lado, el desempleo. Esto requiere de un trabajo coordinado y, además, con mucha contundencia del Gobierno Nacional y del Gobierno Departamental para lograr reactivar la economía a partir de las mujeres, y perseguir la violencia contra las mujeres, venga de donde venga; y hacerlo, sobre todo, con medidas de prevención, de reacción y por supuesto, de sanción cuando haya violencia contra las mujeres.

La última parte, ha sido un convenio que hemos hecho con Movistar, el departamento, la Consejería Presidencial para la Equidad de Género y la Vicepresidencia para que las mujeres huilenses den un salto también en materia de tecnología.

En este convenio va a estar un proceso de formación, de capacitación para 500 mujeres del Huila, para que después las podamos acompañar en emprendimientos de tipo tecnológico. De hecho, estábamos hablando con la secretaría de la Mujer, Claudia, y con el gobernador y nuestra consejera presidencial, para poder desarrollar un centro de emprendimiento de mujeres aquí en el Departamento del Huila.

En cuanto al tema de violencia, muy importante el compromiso que hemos celebrado hoy de fortalecer las 37 Comisarías de Familia, para que realmente haya una acción más oportuna frente a los riesgos de violencia contra la mujer al interior de la familia.

¿En qué consiste la hoja ruta para prevenir la violencia de género que tiene trazado el Gobierno Nacional?

Esto hay que abordarlo desde distintos campos.

La gente piensa que solamente con más sanciones; pero es que la violencia es la consecuencia de todo un protocolo de amenazas que pueden darse contra la mujer, porque hay una cultura que le falta el respeto a la mujer.

La vicepresidenta también lideró, en Neiva, el Foro “No Más Violencia, Empodérate Mujer”, a primera hora de la mañana.

Si bien es cierto, todo este protocolo de acción, tenemos que castigar a los agresores, tenemos que actuar oportunamente, pero lo más importante es trabajar desde la causa misma que es la familia o el hogar. Ahí, muchas veces permiten acciones violentas contra las mujeres. Muchas veces las mamás son las principales responsables de este machismo en la sociedad colombiana.

Entonces, tenemos que trabajarlo en los dos extremos de todo este proceso: En el hogar, haciendo que las mamás y que todas las mujeres tomen conciencia de lo que significa esa discriminación en el hogar; cuando permiten que el hijo hombre coja a patadas al hermano o se quede acostado viendo televisión mientras a la hermanita la levantan para que lave los platos de la casa. Ahí empieza este ciclo vicioso de violencia contra las mujeres.

Pero, realmente, lo que necesitamos, es que cuando haya cualquier riesgo, la mujer inmediatamente actúe. Por ello, tenemos que fortalecer las 37 Comisarías de Familia, para que ellas vayan y hagan una ruta de acción de cómo el Estado interviene; por ejemplo, para determinar medidas de prevención y medidas de alistamiento, que el hombre agresor no pueda acercarse a la mujer ni a sus hijos.

Parte del trabajo nuestro está en las casas de protección o en la casas de empoderamiento de las mujeres; sobre este tema la Consejería y la Gobernación vamos a poner en funcionamiento de aquí al mes de marzo una casa de empoderamiento de las mujeres, donde se les dará consultorio jurídico, capacitación en distintos temas, entre otros emprendimientos económicos; y lo otro son las casas de refugio donde básicamente lo único que hay es protección, para que puedan salir de su hogar inmediatamente sepan que hay algún tipo de violencia y enseñarles a las mujeres a detectar esas amenazas sobre violencia.

En pleno siglo XXI todavía hay mujeres que las dejan encerradas y sin comer por dos o tres días, porque el marido se pone bravo. Todo esto es algo que tenemos que detectar primero desde la mujer, y también la sociedad, familia y vecinos. Tenemos que estar muy vigilantes cuando haya violencia contra una mujer denunciar, actuar, y la institucionalidad tiene que responder.

En la prevención, para nosotros es lo más importante hasta cierto punto, es el empoderamiento económico, porque una mujer que tiene más autonomía económica, cuando está viviendo en un hogar donde se siente maltratada o amenaza, pues simplemente se va de ese hogar; pero cuando la mujer no tiene esa autonomía económica desafortunadamente sufre todas esas violencias.

¿Cuál es la meta de la Vicepresidencia para prevenir estas violencias de género?

La meta nuestra debe ser cero violencias.

Es que es totalmente anormal un país donde los casos de violencia sexual en lo que va corrido de este año son 19.500 casi 20.000 casos de violencia sexual contra mujeres, adolescentes, niñas; es aberrante cualquiera que sea la persona.

La meta es cero violencias sexuales, cero feminicidios, cero violencia intrafamiliar y no debe ser la meta del Gobierno, debe ser la meta de la sociedad, y por eso una de las cosas, es crear los observatorios de violencia de género para que también empecemos a marcarle a cada uno de los municipios de Colombia cuáles son los municipios más violentos, cuáles son los departamentos más violentos y cómo también empezamos una buena competencia entre departamentos y municipios a ver quienes son los que llegan primero a cero violencias contra las mujeres.

Finalmente, ¿cuál es el mensaje a las mujeres huilenses?

Lo más importante es que tengan confianza en ellas mismas, confianza en sus capacidades, en su inteligencia, cuando se les ocurra un proyecto y si es viable hay que sacarlo adelante, que no tengan miedo, pero que se les ocurra a ellas. Segundo, organizarse; si podemos sacar un proyecto es porque también tenemos dos, tres, cuatro personas con las cuales lo vamos a sacar adelante. Hay mujeres que ya tienen algún tipo de proyecto productivo, que tienen dos vaquitas, que tienen media hectárea de café, que están empezando con otras compañeras un proyecto piscícola.

Nosotros con la Consejería de Equidad de la Mujer, Gheidy Gallo, y con la Secretaría de Género, Claudia Maya, vamos a trabajar convocando a estas mujeres para ver entonces a las que tengan media hectárea de café cómo la ayudamos a subir su escala; que tenga tres, cuatro, cinco.

Yo recuerdo al exgobernador Carlos Julio González impulsando todos esos cafés especiales y muchos de ellos en cabeza de mujeres. Pero, a veces se mueren los proyectos por falta de escala, por falta de tamaño.

Con el gobernador Dussán, hemos acordado apoyar esa asociatividad, ese tamaño más grande de los proyectos que sea lo que garantice su permanencia. La Consejería Presidencial de la Mujer junto con ese fondo para emprendimiento que tiene el gobernador del Huila, lo que está haciendo es conseguirle recursos de acceso a la financiación, dándole la asistencia técnica, acompañándolas en la comercialización de sus productos. De manera que, aquí en el Huila, entre café, cacao, piscicultura, y tecnología queremos que todas las mujeres huilenses estén metidas afondo en su autonomía económica y no dejarse amenazar por ningún tipo de violencia.

Repito la cultura y la conciencia en la sociedad. Aquí tenemos que lograr un país libre de violencia contra las mujeres y unas mujeres libres de miedo, porque no podemos permitir que la mujer regrese a la casa después de una jornada de trabajo muerta del susto por la violencia que se vaya a encontrar en su hogar. No podemos permitir que la mujer vaya caminando con miedo de qué algo le va a pasar, no podemos permitir que una niña joven o vieja no se vista como le provoque por ser agredida sexualmente, dizque porque estaba vestida de una u otra manera. Necesitamos mujeres sin miedo en Colombia y necesitamos un país sin violencia contra ninguno, ni hombre ni mujeres.