Cerca de doscientos laboratorios en el mundo, han estado investigando para obtener la vacuna definitiva para prevenir el contagio de este virus mortal, que hasta el día anterior ha dejado 64.326.880 casos confirmados a nivel mundial y ha generado 1.488.992 fallecimientos, de acuerdo con el

Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería de Sistemas que creó un mapa interactivo que reporta en tiempo real los casos de coronavirus (2019-nCoV) en todo el mundo. 

En las últimas semanas, después de varios meses de incertidumbre, por fin recibimos un motivo tangible de esperanza: Pfizer, Moderna y otras compañías médicas recibieron excelentes resultados de sus vacunas en la tercera fase de pruebas. Además, los estudios parecen indicar que contagiarse de la Covid-19-19, sí otorga una resistencia futura a la enfermedad, lo que no ocurre con todos los tipos de coronavirus. Estamos al borde, entonces, de un cambio de paradigma en la lucha contra la pandemia. Por eso tenemos que hablar de cómo el temor, la desinformación y los algoritmos de internet nos pueden jugar una mala pasada.

Somos optimistas. Debemos seguir protegiéndonos con las recomendaciones que diariamente nos brindan las autoridades sanitarias. Debemos seguir evitando el sufrimiento de las demás personas, para evitar el colapso de los hospitales. Esperamos que lleguen pronto estas dosis de vacunas, para que se empiece un programa masivo de vacunación en nuestro país. Hay que destacar la intencionalidad del gobierno nacional, para importar 10 millones de unidades, con el fin de iniciar este programa en el segundo semestre del próximo año.

Lo anterior se convierte en un bálsamo, el anuncio de todas las farmacéuticas, que basándose en resultados preliminares de sus estudios de fase III no solo dan cuenta de que su vacuna contra el nuevo coronavirus funciona en nueve de cada 10 casos, sino que se comenzarán los trámites para buscar una aprobación de emergencia.

Así el gobierno nacional, puede contar con una estrategia para vacunar con èste o con cualquier otro producto en la primera fase a la población, empezando con las de mayor riesgo y los profesionales de la salud. Sin dejar de lado que para ese objetivo el país tiene apropiados más de 213 millones de dólares y la participación de la estrategia Covax, además de conversaciones unilaterales con algunas farmacéuticas. Lo cual tranquiliza.

Los resultados preliminares presentados por los voceros de las farmacéuticas se enmarcan en los análisis interinos, que en esencia son primeras miradas a los datos antes de completar los estudios que permitan verificar si todas las variables en estos procesos se encuentran en orden. En medio del optimismo, son válidas las preguntas que se han planteado frente a estos avances.