Con profunda tristeza los diferentes estamentos de la Universidad Surcolombiana, lamentamos el fallecimiento por Covid-19 la semana anterior, del Decano de la Facultad de Economía y Administración, Magister y Candidato al Doctorado en Gestión, Ramiro Peralta Morales, quien cumpliría 63 años el próximo domingo. Los huilenses estamos siendo espectadores diariamente de las noticias que circulan en los medios de comunicación y en las redes sociales, de las personas que fallecen por diversas causas patológicas y especialmente porque el coronavirus les ha ganado la dura lucha que han librado contra este virus mortal.

Líderes políticos, gremiales, docentes, amas de casa, agricultores, funcionarios públicos, y otros, han enlutado a sus familiares y amigos, que los recordaremos de una u otra forma, en el ámbito laboral y de nuestros hogares. Se han convertido en un ejemplo para los huilenses, para que tomemos los correctivos necesarios que conduzcan a prevenir los contagios, que están desbordando la capacidad de respuesta de todo el personal de salud.

Nuestro Decano, se destacó siempre durante su trasegar por esta vida terrenal, por su humildad, respeto, analista, amante al diálogo y a las buenas costumbres, honestidad, y otros valores que siempre irradiaron positivismo en su forma de actuar, en cada de los roles que tuvo en su vida.

Hoy iniciamos la segunda etapa del semestre académico de 2020-2 en nuestra Facultad. Invito a todos los docentes y estudiantes para que hagamos un minuto de silencio, cuando iniciemos las sesiones virtuales de las clases, como un justo homenaje a este ilustre profesor que con su accionar, contribuyó significativamente al crecimiento y consolidación de las unidades académicas que la integran. Lo recordaremos siempre.

La indisciplina social que impera en algunas personas que no respetan los protocolos de bioseguridad, en medio de la reapertura de las actividades económicas que han determinado las autoridades nacionales y locales, se vuelve muy preocupante por el futuro de la salud para los colombianos. La vida sigue en riesgo. Con ello, la gente pareciera olvidar que estamos ante un virus que no distingue capas sociales ni condiciones económicas. Cualquiera puede contagiar a otra persona por la vía menos esperada. Pretender ser indiferentes o confiados ante esta situación, es jugar con la vida propia y las de los demás. Aquí no hemos alcanzado ningún pico, ni hemos aplanado ninguna curva.

En memoria de nuestro Decano y de todas las personas que han fallecido por el Covid-19, debemos acatar con mucha responsabilidad esta nueva dinámica que nos están imponiendo los nuevos estilos de vida, en medio de esta peligrosa pandemia. El futuro y el bienestar propio y el de nuestras familias dependen de nosotros y solo de nosotros. Por tal motivo se hace un fraternal llamado a la cordura y a la responsabilidad de todas las familias. Debemos asumir estrictamente una actitud responsable.