Carlos Eduardo Trujillo González

En Colombia la Ley 152 del 15 de julio de 1994, llamada Ley Orgánica del Plan de Desarrollo, estableció los procedimientos y mecanismos para la elaboración, ejecución, seguimiento, evaluación y control de los planes de desarrollo, además reguló aspectos contemplados en la Constitución Política en su artículo 342, Capitulo 2 Titulo XII, los cuales se referían a normas constitucionales y de planeación.

Los planes de desarrollo establecidos como instrumentos de gestión pública, creados para planificar y desarrollar el bienestar social y económico de un territorio donde su objetivo es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y habitantes del territorio.

Ese mecanismo de participación ciudadana, comunidades, gremios, sectores de inmensa pluralidad étnica, cultural y diversa a la cual se consulta para su elaboración, hoy muy seguramente tendrán prioridades distintas a las que hace un año y por una situación atípica ocasionada por la pandemia cambiaron todas las circunstancias y proyecciones las que hoy es una razón válida y sustentable para proponer que los planes de desarrollo que hoy están aprobados y a la espera de ser cumplidos por cada ente territorial tenga una nueva realidad.

Es innegable que la vida cambió, que no solo las costumbres, actividades, sociales, la dinámica económica del país sino también la realidad fiscal del estado. Hoy los ingresos domésticos de las familias, las proyecciones industriales y empresariales cambiaron con también cambió todo ese conjunto de actividades que de manera conjunta suman al llamado PIB y que de acuerdo a ello medimos el crecimiento y aporte que hacemos al país.

En mi opinión, se hace necesario que de manera extraordinaria se permita a los departamentos y municipios poder reajustar algunos aspectos, metas, planes y proyectos de los actuales planes de desarrollo, la necesidad de poder hacer lo que la gente necesita, cumplir con la real necesidad del momento, no obligar a los mandatarios cumplir con lo incumplible, pero de manera económica, fiscal y presupuestal desarrollar realidades y necesidades del momento.

Es de conocimiento que los presupuestos se ajustan al inicio de cada mandato al nuevo plan de desarrollo en los procesos de armonización presupuestal, hoy se hace necesario que los planes de desarrollo deberán armonizaren a la realidad, fiscal, económica y social del momento. ¡Sin duda mejores tiempos vendrán!