DIARIO DEL HUILA, NEIVA

Por Rolando Monje

En un recorrido por el centro de Neiva y algunos puntos aleatorios, se ha observado grupos de personas y establecimientos comerciales que se olvidaron de guardar la distancia social y guardar los protocolos de bioseguridad, una de las medidas de prevención más importantes para evitar la propagación del Covid-19. Muchos ciudadanos parecen haber olvidado la pandemia.

Lo que preocupa a las autoridades es que muchos ya no usan tapabocas o los usan mal y, además, se aglomeran. Tampoco se respeta la distancia mínima de dos metros entre vendedores informales.

“El comercio en general está tratando de tener buenas medidas de seguridad. En los centros comerciales hay gel, tapabocas, todo correcto, pero la gente en la calle no se cuida. Vienen sin tapabocas y si se le pide que se lo pongan se ponen molestan. Algunos han tomado la pandemia como una ‘recocha’ y no se han dado cuenta que el asunto es en serio”, comentó Faiver Hoyos Hernández, secretario de Gobierno Municipal de Neiva.

Aunque algunos comercios han sido estrictos en la aplicación de los protocolos otros se han ‘relajado’ y cuando mucho se limitan a tomar la temperatura al ingreso.

A estas faltas de autocuidado, se suma que muchas personas consumen alimentos en puestos improvisados que no cuentan con medidas de bioseguridad.

Y el desorden es real. Aglomeraciones en la Plaza Cívica, en el Centro de Neiva, la gente no guarda la distancia y aunque en su mayoría los comercios han acatado las normas de bioseguridad, con el paso del tiempo éstas se han ido reduciendo.

Medidas en retroceso

Mientras en las primeras semanas eran muy estrictos con el ingreso de un número determinado de personas, todo el protocolo a la entrada, lavada de manos, desinfección de pies, toma de temperatura, filas esperando el turno. Hoy todos esos pasos están limitados, en muchos lugares a la simple toma de temperatura. Y una curiosidad todos los termómetros marcan 36,5°C.

Según el Secretario de Gobierno de Neiva, la inspección de los protocolos está a cargo de la Secretaría de Salud Municipal y si se encuentra que algún establecimiento no cumple con lo exigido por la normativa se remite a Gobierno para tomar medidas previsivas y finalmente la Policía es la que se encarga de hacer los cierres respectivos, dependiendo del número de infracciones que se tengan previamente.

El secretario de Gobierno sigue saliendo con su Patrulla Anticovid, para concientizar a los neivanos de la importancia de seguir los protocolos.

En la apuesta por la seguridad y convivencia ciudadana se ha venido dando continuidad a los operativos que realiza cada fin de semana la Patrulla Anticovid. En los diferentes puntos de las 10 comunas del municipio, se adelantan intensos operativos, donde además se entregan recomendaciones a propietarios de locales comerciales para que cumplan con los protocolos de bioseguridad, así como también a los padres de familia para que estén alerta con sus hijos.

Hoyos Hernández, manifestó que se ha venido mejorando en temas de cultura, no obstante, la indisciplina por parte de conductores de motocicletas aún sigue siendo evidente, por lo que aclaró que estos operativos se continuarán adelantando con el objetivo de proteger la vida y seguridad de los neivanos.

“En términos generales se ha venido mejorando hay una cultura de entender que las normas, y el decreto vigente y que la pandemia del COVID-19 merece una atención especial, esto nos ha permitido reducir en accidentalidad y mejorar en percepción en seguridad”, sostuvo.

Decretos vigentes

El alcalde de Neiva, Gorky Muñoz Calderón, emitió el Decreto 1109, que regula y establece algunas medidas adoptadas para el fin de año y comienzo del 2021 y que se extenderá hasta el 16 de enero.

En cada operativo son en promedio 3-4 establecimientos que se cierran por violar los protocolos.

En Colombia, por ejemplo, el gobierno nacional extendió hasta el 16 de enero de 2021 el aislamiento selectivo con distanciamiento individual responsable y hasta el 28 de febrero de 2021 la emergencia sanitaria en el país. Mediante el Decreto 1550 de 2020, el Ministerio del Interior estableció como actividades no permitidas los eventos de carácter público o privado que impliquen aglomeraciones, discotecas y lugares de baile y el consumo de bebidas embriagantes en espacios públicos y establecimientos de comercio. Además, se amplió el cierre de las fronteras con Brasil, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela. El llamado del gobierno nacional es a celebrar con el núcleo familiar con el que se comparte la vivienda y participar con los demás de manera virtual.

En el marco de este decreto, los gobiernos locales establecieron medidas para la temporada decembrina de acuerdo a su situación epidemiológica, entre las que se destacan toques de queda, prohibición de novenas multitudinarias, extensión horaria para los comercios, eventos a cielo abierto, restricción en la venta y consumo de alcohol y la ya permanente prohibición de la comercialización y uso de pólvora.

Sin embargo, ni el preocupante aumento de casos de Covid-19 en Neiva, ni el llamado al autocuidado de las autoridades, han logrado impedir que miles de neivanos se lancen a las calles a pesar de la pandemia.

Como si el coronavirus no existiera, las calles del Centro de Neiva lucieron atiborradas de personas. El distanciamiento social no existe, los aforos recomendados son ignorados y las autoridades se ven superadas.

Es muy común ver en las calles gente con el tapabocas como porta papada.

Lo más grave es que muchas de las personas que se encuentran en las aglomeraciones ni siquiera portan tapabocas o lo usan mal. Las campañas y llamados a usar este vital elemento de protección de forma correcta parecen inútiles ante tanta desobediencia.

Los procesos pedagógicos que se implementaron para promover las medidas de autocuidado y prevención de riesgos de contagio deberían fortalecerse y de ser el caso las medidas contra los infractores deberían ser mayores, porque unos cuantos irresponsables están afectando a aquellos que han acogido las medidas de bioseguridad al pie de la letra.

RECUADRO

Los protocolos estrictos

A través de la resolución 749 de 2020, expedida por el Ministerio de Salud, se indica que los centros comerciales deberán cumplir con varias medidas locativas para que se pueda dar apertura a sus instalaciones. Garantizar áreas de lavado de manos con jabón líquido y toallas desechables, contar con dispensadores de alcohol glicerinado, por lo menos, en el 60% de las entradas a las instalaciones, para uso de trabajadores, visitantes y clientes, y señalar los puntos de espera para evitar la aproximación entre clientes”, son algunas de las medidas obligatorias para cada establecimiento.

A fin de año los operativos se intensificaron, pero aún así los ‘incrédulos’ no dejaron de serlo.

Además, en los parqueaderos habilitados se deberá mantener el distanciamiento de por lo menos dos metros entre cada vehículo. Por otra parte, se recomienda no usar, a menos que sea necesario, el ascensor y conservar la distancia cuando se usen las escaleras eléctricas. Finalmente, para las tiendas y locales comerciales no puede haber más de una persona por cada cinco metros cuadrados, ya que cada almacén deberá tener un aforo que no supere el 35%. Si esto sucede, quienes deseen ingresar deberán esperar afuera hasta que baje la cantidad de personas en el almacén.

En las áreas más concurridas, cada dos o tres horas se deberá llevar a cabo la desinfección por parte del personal que trabaje en el lugar.

Medidas hacia los clientes

Entre las medidas que resaltan, además del uso obligatorio del tapabocas, y que ya se están implementando en todos los centros comerciales, se encuentran la toma de temperatura al ingreso o mediante los parqueaderos, zona en la que solo podrá entrar una persona por vehículo. En las tiendas que se encuentran al interior también se deberá tomar la temperatura, desinfectar las manos de los clientes con gel antibacterial y hacer que las personas limpien la suela de sus zapatos en sus tapetes con desinfectantes.

Afuera de cada almacén deberá haber marcaciones para quienes hagan fila, así mismo como en las cajas registradoras de cada almacén; además, los vestidores estarán restringidos en las tiendas de ropa. Las plazoletas de comida seguirán fuera de servicio, aunque usted se podrá acercar a los restaurantes y pedir la comida para llevarla a su casa.