Por Adonis Tupac Ramírez

El ser y ejercer como docente, profesor o educador requiere de habilidades, estudio y compromiso; sea en educación básica, media, universitaria y no formal es necesario la capacitación y el conocimiento.

Personalmente creo que los profesores o docentes deben tener 3 cualidades o “sones” que les ha permitido desarrollar la actividad de enseñanza:

1. Convicción: hay que estar absolutamente convencido que se quiere ser docente, no se puede lograr estando solo a medias o habiendo escogido esta profesión solamente como un “descarte” o por adquirir un ¨good will¨ en la carrera académica y profesional universitaria. La convicción nos lleva a la preparación, adquisición de conocimientos y el desarrollo del proceso de enseñanza.
2. Vocación: es la virtud más importante, para ser profesor se requiere estar enamorado del oficio, la docencia exige sacrificio, comprensión, amor y respeto por los estudiantes y colegas. Como educadores podemos influir de forma positiva o negativa en la vida de muchas personas, generar cambios en la sociedad. Cuantos ejemplos escuchamos a diario de grandes profesores y profesoras que aun sacrificando sus vidas y sus sueldos se entregan a enseñar.
3. Formación: se requiere de una formación en pedagógica y a nivel profesional para poder enseñar, se requiere el cultivo de la sabiduría y la paciencia mediante el estudio, la continua actualización para el uso de tecnologías y mucha imaginación para poder ser recursivos en medio de la escasez.

Los que aspiren a ejercer la docencia deben tener como mínimo dos de estas características, siendo la más importante la convicción porque esta permite que el esfuerzo por aprender a enseñar sea ejecutado con firmeza.

En los ambientes universitarios la falencia en la formación pedagógica es inmensa ( hablo de los programas de medicina) donde se cree que por ser un buen profesional se puede ser un buen docente y esa es una absoluta falacia.

El trabajo arduo, el conocimiento adquirido y las habilidades pedagógicas adquiridas con estudio y mucha práctica, son las que permiten llegar a la excelencia.