DIARIO DEL HUILA, REGIONAL

Catalina Durán Vásquez

Cerca de 350 mil toneladas de producción de arroz está generando el departamento del Huila durante los últimos meses de 2020.

“La gran producción es que llegamos a las 350 – 400 mil toneladas en el departamento del Huila. Es una gran significativa producción para mejorar la economía de nosotros que somos los beneficiados en este rendimiento y hemos podido sortear este impase con los insumos tan costosos, y podemos mirar que hemos sobrevivido en estos meses de pandemia”, sostuvo Martín Vargas, arrocero del Huila

El incentivo de almacenamiento habla de 7 a 8 toneladas por hectárea, motivo por el cual cierra un año positivo para los arroceros de este departamento que vienen levantando cabeza luego de las circunstancias de la pandemia y los altos costos en insumos.

“Con gran satisfacción se termina este año con el incentivo de este almacenamiento debido a que ha habido buenas producciones en el sector arrocero, estamos hablando de 7 u 8 toneladas por hectáreas, lo cual nos ha dado un gran respiro económico a los arroceros del departamento del Huila”, dijo el arrocero.

Los precios se mantienen estables; sin embargo, preocupa la cantidad de arroz blanco que existe en bodega y que era comprado por restaurantes.

Según los arroceros a la fecha los mantiene a flote el auxilio que suministra el gobierno Nacional.

Según los arroceros a la fecha los mantiene a flote el auxilio que suministra el gobierno Nacional.

El próximo año vendrá una situación crítica por abundancia de arroz en el mercado, lo que generaría que los precios del trigo caerían notablemente para el productor, más o para el consumidor.

Panorama nacional

Según los arroceros a la fecha los mantiene a flote el auxilio que suministra el gobierno Nacional; auxilio que vence este 31 de diciembre.

Un reciente comunicado del Consejo Nacional del Arroz, alerta sobre la existencia de cerca de un millón de toneladas de paddy seco a 31 de diciembre del año en curso; este inventario es inusualmente alto y es el resultado de diferentes factores que se dieron en el año 2020.

Los resultados aceptables de la última cosecha grande de arroz, es decir, la que se sembró en el primer semestre del presente año, consecuencia de la buena productividad de la misma y el acuerdo de precios con la industria, ligado al incentivo al almacenamiento con que apoyó el gobierno nacional, aunado al precio del dólar que encareció el arroz extranjero, generó una expectativa positiva entre los productores del grano con miras a la cosecha de 2021.

La pandemia, sin embargo, disminuyó el consumo y la industria se halla estoqueada, pues los colombianos que ya no consumen sino dos comidas diarias, a pesar de los precios módicos a los que se expenden el grano y otros productos del agro, hacen que en medio de la hambruna que se palpa, los alimentos estén, paradójicamente, sobrando.

Con este sombrío panorama, no se vislumbra un cambio en la política de compras, negociada en los acuerdos comerciales regidos por los TLC. Están previstas importaciones provenientes de Ecuador, Perú y los Estados Unidos, de 307 mil toneladas de arroz blanco, es decir cerca de 600 mil toneladas de arroz paddy, elevando los ya altos inventarios reales que existen a la fecha.

La cosecha de “mitaca” que debe comenzar a recolectarse en enero de 2021, aumentaría las existencias, a niveles que aterran a los entendidos en estos menesteres. Con la anticipación debida, alertamos a las entidades gubernamentales para que se tomen medidas a tiempo y no se repitan amargas realidades de años anteriores, igual a como sucedió con otros productos básicos en la alimentación nacional.

La disminución de las áreas propuestas desde el gobierno, deben dirigirse especialmente hacia los grandes productores, puesto que a pequeños y medianos, pedirles que bajen áreas de siembra, es exigirles que se suiciden productivamente. Estamos solicitando recursos para ampliación del incentivo en los tres primeros meses del año y, de aprobarse, debe darse continuidad a la franja de precios establecida en el manual operativo de la resolución 191 de agosto 15 de 2020.

La importancia de este cereal radica en que se cultiva en 23 departamentos, en 215 municipios y da ocupación a dos millones de colombianos del campo y la ciudad.

Dignidad Arrocera y Dignidad Agropecuaria Colombiana adelantarán acciones para enfrentar la grave situación que se avizora para el arroz y sus cultivadores y hace un llamamiento a que afrontemos las dificultades colectivamente y podamos pasar este trago amargo que nadie tenía previsto que ocurriría.