Angélica Mayolo

Con el inicio del año 2021 se creó el acuerdo de libre comercio más grande del mundo. Y no se trata de un nuevo mercado común en Asia, sino de la integración económica de África, un continente inexplorado en términos comerciales por muchos países, pero con potencialidades enormes para economías emergentes como la de Colombia. El Área Continental Africana de Libre Comercio integra a 1.400 millones de personas, una población similar a la de China, y un bloque económico con un PIB cercano a los 3.4 billones de dólares.

Según cifras de 2019, Colombia exportó a los países africanos cerca de 61.4 millones de dólares en productos no mineros. El marco de la apertura economica colombiana y sus relaciones comerciales internacionales, el foco ha estado puesto en el mercado estadounidense, europeo y latinoamericano. Así mismo, en los últimos años hemos hecho esfuerzos por ingresar al mercado asiático a través de la Alianza Pacífico. Sin embargo, se estima que en menos de cinco años habrá más africanos que chinos en el mundo y las oportunidades para la inversión y el intercambio comercial podrían crecer de manera directa.

A mediados de la década que acabamos de terminar, el Ministerio de Comercio tenía identificadas 24 oportunidades para la industria colombiana en el continente africano, particularmente en la agroindustria. Recientemente la Andi reveló que a África se le podría mirar con gran interés y que el resultado podría ser un incremento de 134 millones de dólares en exportaciones. Ya hoy 126 empresas colombianas les venden a mercados africanos, pero existen oportunidades para que más empresas participen en la expansión colombiana hacia esos nuevos mercados.

Para lograr esta expansión es relevante fortalecer la presencia institucional en el continente africano. Mientras Colombia tiene menos de 10 embajadas establecidas en países africanos, frente a las 17 misiones diplomáticas que tiene Venezuela en ese continente y que fueron importantes durante los años de la bonanza petrolera. En el caso particular de Brasil, cuenta con más de 30 embajadas en África y sus exportaciones a los 15 principales países africanos rondan los 6.000 millones de dólares.

Desde el prejuicio se ha visto a África como un continente poco desarrollado y políticamente inestable. Pese a esto, hay razones para pensar que su potencial es muchísimo mayor a las históricas percepciones negativas y por eso países europeos como Francia y Turquía; asiáticos como China e India y latinoamericanos como Brasil, han desplegado acciones para fortalecer sus relaciones comerciales con las naciones africanas.

No hay duda de que Colombia debe avanzar en su integración económica con África, y puede aprovechar el auge de inversión extranjera en infraestructura y servicios en dicho continente, que facilitará la llegada de productos colombianos a sus consumidores. La integración económica amplía los horizontes para la competencia, el desarrollo empresarial y el crecimiento de la economía, diversificará nuestros mercados objetivo y, en el caso particular de África, ofrece también un panorama de intercambio cultural muy valioso y poco explorado.