Con posiciones aún muy radicalizadas, Gobierno y centrales obreras, representadas por el Comité Nacional de Paro (CNP), tendrán en pocas horas un nuevo acercamiento para tratar de encontrarle una salida pronta y viable a la grave situación que tiene al país semiparalizado y sumido en un verdadero caos, por cuenta de las fuertes manifestaciones sociales y los actos de violencia y vandalismo, hechos que completan ya más de 17 días.

El sitio de encuentro para la reunión de hoy, en el se buscará, entre otros aspectos, levantar el paro que completa 17 días y que tiene en riesgo la continuidad de la reactivación económica del país, será la sede principal de la Caja de Compensación Compensar, localizada en la Avenida 68, donde Gobierno y representantes del CNP volverán a medir sus pulsos frente a los principales puntos de los pliegos y propuestas presentadas con anterioridad.

Uno de los puntos más álgidos gira en torno a la renta básica propuesta por el CNP y que debería cubrir, con un salario mínimo, a buena parte de la población colombiana en situación de pobreza, frente a lo cual la académica y los analistas económicos considera que es un imposible bajo cualquier circunstancias, debido al alto costo que esto implica para las finanzas públicas.

Mauricio Santamaría, presidente del centro de estudios económicos Anif, dice que cubrir esa petición, tal como está planteada resulta imposible y se necesitarían cuatro reformas tributarias como las que planteó el exministro Alberto Carrasquilla para cumplirla. Sostiene que una renta de 200.000 o 250.000 pesos, para una familia en situación de pobreza es una gran ayuda y es algo viable, pero no un salario mínimo debido a su alto costo.

«Se pude avanzar en lo de la renta básica, pero no como la plantean las centrales. En Anif llevamos año y medio diciendo que es una buena idea, pero no en esas condiciones de un salario mínimo para millones de personas, que pueden ser 20 o 30 millones según se entiende de su propuesta, eso valdría unos 80 billones dependiendo del número de beneficiarios y no existen esos recursos, el recaudo tributario total del gobierno son 140 billones de pesos, lo que implica que tocaría dejar de hacer el resto de cosas para pagar ese ingreso,», señala Santamaría.