Por Harold Salamanca

La pandemia llegó para poner a correr a la humanidad, romper paradigmas, cambiar procesos, así como la forma de hacer las cosas. Pero sin duda, los sistemas de salud del mundo fueron los más exigidos y retados, por el nuevo virus. A mi juicio, hay cuatro enseñanzas fundamentales que deja el nuevo coronavirus para Colombia, las cuales describo a continuación:

1º. Comunicación fluida con la población – La cantidad de información (tanto verdadera, como falsa) que circula en redes sociales y en otros medios de comunicación, relativos al virus es abrumadora. Esto lleva a que surjan importantes confusiones en la ciudadanía. Confusiones que obligan a todos los actores del sistema de salud, a la identificación y uso permanente y constante de canales de información, directos y expeditos, que permitan educar a la población sobre los métodos para prevenir y protegerse del Covid-19, y lo más complejo, convencernos a todos de la letalidad del virus.

 

2º. Procesos y logística – Es preciso documentar políticas y procesos flexibles que permitan crecer o contraerse de acuerdo a las circunstancias y necesidades del entorno, de tal forma que sea más fácil planear y ejecutar formas innovadoras, seguras y rápidas de brindar servicios intra y extramurales a la población, y mantener los que mostraron excelentes resultados.

 

3º. Tecnología de la Información (TIC´s) – Es urgente invertir en tecnologías de la información y en la integración de las plataformas que componen el sistema de salud en el país. Apoyarnos en el uso de las TIC´s para incrementar la capacidad y la velocidad de respuesta, y la oportunidad de la atención a los pacientes y personas que requieren atención y servicios de salud, incorporando la telemedicina y la teleconsulta, para hacer el mejor uso del recurso humano, y evitar la exposición innecesaria tanto de pacientes como de personal de la salud.

 

4º. Personal de la salud – En la atención a la pandemia, el personal de salud ha enfrentado muchos retos y situaciones adversas, entre otras, las precarias condiciones de la red hospitalaria en algunos municipios del país, el miedo y la incertidumbre de los usuarios, y la velocidad de propagación del virus.   En este punto estimo muy oportuno hacer un especial reconocimiento a todas las personas que integran nuestro sistema de saluda. De igual forma, considero importante destacar la importancia de mantener campañas continuas de capacitación, soporte psicológico, así como brindar condiciones laborales dignas.