Tras confirmarse el contagio de cinco japoneses con la cepa británica y el repunte de casos activos de coronavirus en el país, el gobierno japonés anunció el cierre de sus fronteras entre el lunes 28 de diciembre hasta el 31 de enero del 2021.

La situación para el gobierno es preocupante ya que, durante la última semana, Tokio ha presentado un repunte de contagios alcanzando 949 casos diarios, un récord de casos en el país desde el inicio de la pandemia.

La restricción no aplica a los japoneses que quieran regresar a la isla o a las personas que tengan su residencia permanente en el país, el único requisito es presentar una prueba PCR negativa de máximo 72 horas.

El gobierno japonés espera tener suficientes dosis de vacunas a finales de enero para iniciar las inmunizaciones a gran escala.