DIARIO DEL HUILA, REGIONAL

Catalina Durán Vásquez

Para el sector del transporte de servicio público de carreteras el año 2020 fue bastante difícil, las pérdidas fueron incalculables, no obstante en el mes de septiembre el Gobierno Nacional autorizó para que pudieran laborar solo con el 50% de ocupación, noticia que mejoró en algo este sector, sin embargo, las  perdidas continuaban, aunque el valor del pasaje de algunos destinos subieron casi la mitad.

Todos estaban expectantes a la temporada de fin de año, que es cuando muchos colombianos deciden viajar y disfrutar estas épocas con sus familias, a esto se le sumó el pico de la pandemia ya había pasado, por lo tanto, el Ministerio de Salud dio la orden de que la ocupación subiera al 70%, sin embargo las cifras al compáralas con las del 2019, no llegaron ni a la mitad.

Una de las afectaciones que también tuvo este sector y que aún la padecen, es el tema del transporte ilegal.

“De 2 millones que habíamos movilizado en el año 2019 solamente lograron movilizar 993 pasajeros al cierre del 2020, solo el mes de diciembre tuvo un comportamiento mucho mejor, pues se logró una movilización del 49%, estamos en ese proceso de recuperación, la actividad transportadora en su conjunto pudiéramos decir que tanto en Terminales, Empresas de Transporte de pasajeros por carretera estamos en una reactivación entre el 40% y 50% recuperando esos momentos muy duros de la economía como fueron los confinamientos sociales tan fuertes como ocurrieron en el mes de abril, mayo, junio, julio y agosto cuando toda la población quedo encerrada, cuando se destruyó mucho empleo, mucha empresa, todo ese tejido social de los colombianos”, sostuvo Armando Cuéllar, gerente de Coomotor.

Según el gerente de la empresa, la solución no es más cuarentenas ni confinamiento, pues manifiesta que no se puede seguir destruyendo el tejido social de los colombianos.

La empresa Coomotor dejó de facturar a 31 de diciembre del año 2020 por todos los efectos de la pandemia cerca de 40 mil millones de pesos.

La empresa Coomotor dejó de facturar a 31 de diciembre del año 2020 por todos los efectos de la pandemia cerca de 40 mil millones de pesos, situación que afectó a muchas personas que dependían de este trabajo, a muchos conductores, auxiliares y demás les tocó quedarse sin empleo.

Por otro lado, una de las afectaciones que también tuvo este sector y que aún la padecen, es el tema del transporte ilegal, pues manifiestan que mientras ellos estuvieron confinados, las autoridades no controlaban esta ilegalidad que les ha ido teniendo ventaja en cuanto a su economía.

“Mientras el transporte público legal de pasajeros estuvo confinado, la ilegalidad en el transporte estuvo activa, no tuvo ningún control por parte de las autoridades y eso nos está afectando y más ahora en el mes de enero, no solamente nos está impactando el tema de los toques de queda, los confinamientos y cuarentenas de sociedades si no que la ilegalidad está impactando negativamente al sector transporte, y ahí es donde necesitamos la mano de las autoridades encargadas para que podamos desarrollar una actividad legal y poder seguir avanzando para recuperar los empleos que hemos perdido”, dijo Cuéllar.

2020, sin comparación

En la misma línea, Juan Carlos González, gerente de Expreso La Gaitana expresa su balance de reactivación durante el año 2020, a lo que manifiesta que no hay comparación de los años anteriores, pues el 2020 fue un año de pérdidas absolutas para todos.

“Luego de una inactividad aproximada de 6 meses, en los meses de septiembre, octubre y noviembre, se presentó una leve mejoría mes a mes, es decir, fuimos mejorando lentamente la movilidad de pasajeros pero desde luego nunca en los meses hasta diciembre no se llegó a igualar, el comparativo que teníamos de meses anteriores, es impactante un poco de lado el aspecto económico, pues la gente está afectada en lo económico, pero también es importante manifestar, que se viene generando también un aspecto de preocupación y de temor en materia de viajar, pues también asociado a las múltiples medidas restrictivas que han ido tomando los gobiernos, tanto nacionales como departamentales y locales, podemos decir que el año cierra con una relativa reactivación, pero no comparable con los años 2019 y 2018 que fueron significativamente mejor”, sostuvo González.

En lo corrido que se lleva del mes de enero, este sector han tenido una expectativa mejor y una esperanzadora actitud ante la situación pandémica, pues para nadie es un secreto que en enero, especialmente durante los primeros 15 a 20 días, la gente que no ha tenido la oportunidad de tener sus vacaciones en noviembre y diciembre salen a vacacionar en enero, en lo que sí ha habido una disminución muy ostensible.

En lo corrido que se lleva del mes de enero, han tenido una expectativa mejor y una esperanzadora actitud sobre que el panorama continuará.

“Se nos ha venido a pique ese indicador por las medidas restrictivas respecto al rebrote o segundo pico del virus y que han decretado medidas muy restrictivas, las grandes ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Bucaramanga, Cúcuta, Ibagué, esos nos ha afectado mucho porque las personas pensaban viajar y para el puente de reyes dieron medidas de choque muy fuertes y han tomado la decisión de aplazar el viaje, lo otro también importante a considerar, es que hemos tenido una limitante en los aforos, desde la época de la pandemia, inicialmente comenzamos con un 35% en los viajes humanitarios, luego pasamos al 50%  desde el mes de septiembre, pero esa limitante de aforo también nos limita el tema de ingresos, porque los vehículos de 40 pasajeros, solo podían transportar 20 personas y las busetas o microbuses que son de 20 a 25 pasajeros pues transportaban entre 10 a 12 personas, esa restricción del aforo, nos ha limitado también desde luego un decrecimiento en el tema del ingreso”, sostuvo el gerente.

Sin embargo, los gastos operacionales si se han tenido, es decir el ACPM, la parte laboral de los conductores, operarios, toda la parte administrativa de las empresas, eso se ha mantenido lo que ha generado pérdidas, y durante los meses de marzo a septiembre también fueron unas pérdidas acumuladas y es por eso que al cierre del 31 de diciembre, pues muy seguramente las empresas del sector, terminales de transporte, de pasajeros por carretera, empresas de transporte servicios especiales, todas tienen un cierre negativo en todo el acumulado del año de enero a diciembre del 2020 pues todo el sector transporte se vio muy afectado y las pérdidas acumuladas son altas.

Protocolos de bioseguridad

Las empresas de todas las modalidades de transporte, sus conductores o tripulantes, los terminales de transporte terrestre,  los administradores de infraestructura asociada a los sistemas de transporte masivo, los conductores de vehículos de servicio particular y de bicicletas convencionales, eléctricas y patinetas eléctricas deberán cumplir este protocolo, el cual, además, es complementario al adoptado mediante Resolución 666 del 24 de abril de 2020.

Como primera medida está el limpiar y desinfectar los sitios en los cuales los usuarios, trabajadores y demás personas pueden o han entrado en contacto directo con los medios de transporte público, tales como taquillas, sillas, ventanas, pasamanos, entre otros.

Para regular el acceso de pasajeros se debe organizar filas con distancia entre personas de mínimo dos metros en los portales, taquillas y vehículos. Esto, de la mano de las autoridades locales, permitirá además evitar las aglomeraciones en terminales de transporte terrestre de pasajeros, portales, paraderos e instalaciones.

El protocolo también establecer que dentro del vehículo se debe contemplar una distancia entre cada usuario de por lo menos un metro y el uso obligatorio de tapabocas convencionales por parte de los usuarios.

El documento, que se puede encontrar en la web del Ministerio de Salud y Protección Social, contempla protocolos para transportadores de carga y personal, transporte público individual y masivo, férreo, por cable y fluvial.

Para todos los trabajadores de las diferentes áreas del sector las medidas básicas de autocuidado como uso adecuado de elementos de protección personal, lavado constante de manos y distanciamiento físico son necesarias.

Conductores

En los vehículos se pueden encontrar elementos susceptibles de contaminación como alfombras, tapetes, forros de sillas acolchados, bayetillas o toallas de tela de uso permanente, protectores de cabrillas o volantes, barra de cambios o consolas acolchadas de tela o textiles con fibras de difícil lavado, entre otros, los cuales pueden albergar material particulado, por lo cual el lineamiento establece que deben ser retirados.

El aseo y desinfección del vehículo de manera regular (antes y después del recorrido) es otro de los puntos clave que deben tener en cuenta en el sector.

Si se traslada más de una persona en la cabina o vehículo, se debe utilizar el tapabocas de tiempo completo, y mantener una distancia de por lo menos un metro. En caso de viajar individualmente, el tapabocas se debe utilizar cuando se interactúa con otros.

Transporte público

En el caso del transporte público, además de medidas de autocuidado y desinfección de elementos y superficies, la entrada del conductor debe ser la misma de los pasajeros. En este sentido, el abordaje de la puerta trasera puede reemplazar temporalmente el acceso por la puerta delantera del vehículo con el objetivo de proteger a los conductores que no tienen cabinas separadas.

Si los pagos del servicio de transporte son en efectivo, el conductor debe introducirlos en una bolsa plástica transparente y posteriormente lavarse las manos o desinfectarlas con alcohol glicerinado o gel antibacterial.

Otro punto importante es que deberá avisar a la empresa de transporte si durante el recorrido algún usuario presenta síntomas asociados al covid-19. «Solicitar al usuario que informe a la secretaría de salud municipal, que se ponga en contacto con su EPS y se aísle a una distancia de por lo menos dos metros de los demás usuarios y del conductor», se lee en el documento.

Por otro lado, es deber garantizar que se disponga de lavamanos con abastecimiento de agua, jabón líquido, toallas de papel desechables y bolsas de plástico o canecas con tapa para disponer los residuos que se generen. Así como de dispensadores de alcohol glicerinado o gel antibacterial en las puertas de ingreso y salida de pasajeros, conductores y personal de apoyo.