El país democrático respaldo hace dos años y medio al Dr Iván Duque con más de 10.600.000 votos que
le dieron la victoria. Yo continúo apoyándolo como si fuera el primer día de su gobierno porque
reconozco en Duque a un presidente honesto y muy bien intencionado. Por eso mismo los invito a no
bajar la guardia, ni a dejarlo solo. El apoyo al gobierno de quienes votamos por él debe ser permanente
y constante. Nunca estuvo dentro de su plan de gobierno el tema espinoso de la pandemia del
coronavirus Covid – 19. Esta peste echo por la borda todo lo bueno que venía haciendo el gobierno
nacional pues tuvo que desviar recursos para fijarse en la gravedad de la amenaza. Algunos creen que
este flagelo solamente a tocado a la economía colombiana, cuando se conoce que casi todas las
naciones del mundo vienen sufriendo los embates del virus y el contagio. Universalmente se cuenta por
millones los infectados, exactamente más de 153.000.000 millones de personas y se registran 3.192.000
muertes en todo el planeta. Para darnos una idea de la gravedad del asunto, en los últimos 14 días se
han detectado más de 12.000.000 de nuevos contaminados. En nuestro país las cifras son las siguientes:
Contagios 2.900.000 y muertes provocadas 74.000. Este problema que se suscitó de la noche a la
mañana descuadra cualquier programa social que se tenga y obliga, como en efecto obligó al mundo
entero a cambiar el rumbo de la inversión hacia la atención de los pueblos afectados en todo el orbe.
Colombia desde luego no podía ser la excepción. Los violentos y quienes se quieren aprovechar de la
situación no han escatimado acciones para adelantar un plan de desestabilización de nuestro país.

La caja de todos los países del mundo se vertió a defender la vida de millones de seres humanos
contagiados para evitar su muerte y de paso a empoderar a la clase trabajadora con recursos del
presupuesto a fin de garantizarle a millones de compatriotas el sustento diario y a apoyar a los sectores
productivos del país. Con esa realidad fue que el gobierno Duque de forma responsable acudió al
Congreso de la República para que se estudiara una propuesta de recaudo social que le diera oxígeno a
las finanzas públicas, Oportuna, o no, pero necesaria. Quedarnos en casa, obligo a millones de
ciudadanos a permanecer en casa y el gobierno acudió responsablemente a apoyar a más de 20 millones
de compatriotas. Quedarse en casa sin ingreso solidario hubiese sido un genocidio. Expertos en
economía como el Dr Alberto Bernal que no es ningún pintado en la pared, ni es funcionario público le oí
decir sobre el proyecto de reforma tributaria, hoy considerada por la oposición como “el florero de
Llorente” lo siguiente: “No podemos perder el grado de calificación de las entidades encargadas del
asunto, porque perderíamos toda posibilidad de crédito internacional.”

“Esta reforma ayuda preferencialmente a los estratos más bajos incrementando sus ingresos en un 61%. No se entiende que a quienes beneficia esta reforma estén quemando los buses de Transmilenio”. Sin embargo, todo este dolor social lo quieren aprovechar algunos políticos y en especial los violentos para atacar virulentamente al gobierno. En este caso, vemos a Petro en la insana tarea de incendiar al país y destruir
al gobierno y de paso que esa destrucción sea la cuota inicial de su proyecto de arrasar luego totalment a Colombia.

Grave muy grave que a Petro y al Dr Cesar Gaviria los una ahora el odio a Duque y a Uribe.
Desde esta columna celebrarnos las medidas de orden público tomadas por el ejecutivo. La constitución
nacional en su artículo 42 en caso de conmoción interior autoriza al presidente con la firma de sus
ministros, a declarar turbado el orden público y en estado de sitio toda la república o parte de ella. En
ese orden de ideas podrá disponer de toda la fuerza pública para garantizar el orden en todo él territorio nacional. TOTAL, APOYO SEÑOR PRESIDENTE.

Si la oposición tiene un mejor proyecto para
cuadrar las finanzas del estado, que lo presente, o si no, que se atenga a las consecuencias.

Aumentó respaldo de colombianos a los Acuerdos de Paz