DIARIO DEL HUILA, REGIONAL

Catalina Durán Vásquez

El informe parcial de Vigilancia Epidemiológica intensificada para la temporada decembrina notificó un caso asociado a lesión por pólvora en el municipio de San Agustín

Según información, se trata de un menor de 13 años de edad, que resultó con amputación de una de las falanges distales en la mano derecha y quemaduras de segunda mano.

Las otras victimas

En otro evento resulta afectada una persona de sexo masculino, de 29 años de edad, quien manipula inadecuadamente elemento pirotécnico en vía pública, la lesión fue causada por elemento tipo “volador” presenta laceración y quemadura de primer grado en manos, menor o igual al 5%.

Un menor de 13 años de edad resultó con amputación de una de las falanges distales en la mano derecha y quemaduras de segunda mano.

Un menor de 13 años de edad resultó con amputación de una de las falanges distales en la mano derecha y quemaduras de segunda mano.

“En el Huila se notificó el quinto caso de quemado con pólvora, se trata de un caso en el municipio de Timaná, un adulto joven de 29 años de edad que se encontraba manipulando un volador donde le ocasionó unas quemaduras de primer grado, laceraciones en dedos de la mano derecha”, indicó el secretario de salud del Huila, Cesar Alberto Polanía.

El llamado que realiza el funcionario es a toda la ciudadanía huilense a que “por favor no facilitemos el uso de la pólvora en ninguna de las entidades territoriales y sobre todo que protejamos a los niños de estar expuestos a lesiones por pólvora”.

Por otra parte, una de las víctimas que ha dejado la pólvora en el departamento del Huila, ha sido en el municipio de Gigante donde un menor de 15 años se convirtió en la cuarta persona quemada por pólvora en lo corrido del mes de diciembre.

El joven identificado como Willinton González Urriago, del municipio de Gigante, que resultó con quemadura en sus dedos índice y pulgar, y la pérdida del pulso en la mano derecha, al parecer cuando manipulaba un tote.

Según el reporte entregado por las autoridades de salud, al joven se le explotó el tote en la mano luego de salir de la iglesia del barrio Sósimo Suárez, donde estaba ayudando a la elaboración del pesebre. Relató que de camino a su casa se encontró con dicho elemento y lo recogió con el fin de utilizarlo para espantar a unos perros.

Una vez registrados los hechos la Policía de esta municipalidad aplicó como medida correctiva a María Consuelo Urriago, madre de la víctima, tal y como lo establece el decreto municipal 131 del 7 de diciembre del presente año, además, se informará mediante oficio a la Comisaria de Familia.

De igual manera, el pasado 7 de diciembre en la noche de velitas se registraron dos casos de personas lesionadas con pólvora, uno en Neiva, un hombre de 20 años de edad y otro en el municipio de San Agustín, un menor de 10 años; el tercer caso, es una menor de 12 años de edad quien resultó quemada debido al estallido de un tote el pasado 3 de diciembre en la capital del departamento del Huila.

El caso del joven de 20 años se registró hacia las 10:12 de la noche, en donde el paciente ingresó por urgencias a la ESE Carmen Emilia Ospina del barrio Las Palmas.

De acuerdo con la Secretaria de Salud de Neiva, Lina Rivas, el joven, identificado como Sergio Gómez ingresó por urgencias con quemaduras de segundo grado en sus pies y manos.

“En estas temporadas que son tan bonitas que debemos de vivir con tanta alegría y paz, pero con la gran triste que a 8 de diciembre ya llevamos dos personas quemadas en Neiva por pólvora, una niña el día 3 de diciembre y un joven el día 7 de diciembre, con 12 y 20 años, los dos provenientes de la comuna 10, los dos fueron atendidos en la ESE Carmen Emilia Sede Palmas, el joven tiene heridas de segundo nivel”, sostuvo la funcionaria.

Por otro lado, una niña de 12 años de edad se convirtió en el primer caso de quemados con pólvora durante la temporada de diciembre en la ciudad de Neiva, Huila.

Tras el accidente fue llevada de inmediato a urgencias de la Empresa Social del Estado (ESE) Carmen Emilia Ospina, donde recibió atención y se repone satisfactoriamente, pero se confirmó que sufrió quemaduras de primer grado a la altura del cuello por cuenta del estallido.

De acuerdo con las informaciones la menor ingresó caminando al Hospital en compañía de su padre quien les dijo a los galenos que se había quemado de manera accidental con un tote cuando se encontraba en una calle.

No se registran eventos asociados a intoxicaciones por consumo de Fósforo Blanco.