El papa Francisco criticó a los cristianos «adormecidos» que «rezan como papagayos» porque esta actitud les hace vivir indiferentes y con apatía. La declaración la hizo antes del rezo del Ángelus dominical desde el Palacio Apostólico.

«Estad atentos porque no se puede ser un cristiano adormecido, ya sabemos que hay muchos cristianos anestesiados por la mundanidad espiritual, sin impulso espiritual, sin ardor en la oración, que rezan como papagayos, sin entusiasmo por la misión y sin pasión por el Evangelio», sostuvo desde la ventana a los fieles en la Plaza de San Pedro.

El pontífice instó a los fieles a no permitir que su vida espiritual «se ablande en la mediocridad». Esa actitud lleva a «dormitar, a seguir adelante por inercia, a caer en la apatía, indiferentes ante todo excepto con lo que nos conviene. Y esa es una vida triste, no hay felicidad ahí», agregó.

El papa Francisco también expresó su «dolor» por los migrantes muertos el miércoles en un naufragio en el canal de la Mancha, así como por aquellos bloqueados en la frontera bielorrusa o que se ahogan en el Mediterráneo, y rechazó «cualquier tipo de instrumentalización».

«Me duelen los que murieron en el Canal de la Mancha; los que están en las fronteras de Bielorrusia, muchos de los cuales son niños; los que se ahogan en el Mediterráneo», declaró.

«Cuántos migrantes están expuestos, incluso en estos días, a peligros muy graves, y cuántos pierden la vida en nuestras fronteras», clamó el sumo pontífice.

«Renuevo mi más sincero llamamiento a quienes pueden contribuir a resolver estos problemas, especialmente a las autoridades civiles y militares, para que el entendimiento y el diálogo se impongan finalmente a cualquier tipo de instrumentalización», agregó.