El pasado lunes 28 de diciembre, una embarcación con 20 personas a bordo partió de las islas Bimini, ubicadas en las Bahamas. Se esperaba que llegara en apenas unas horas a Lake Worth, en el condado de Palm Beach, ubicado en Florida (Estados Unidos). 

Sin embargo, el barco nunca volvió a aparecer.

La Guardia Costera de Estados Unidos recibió una alerta el pasado martes 29 de diciembre de parte de las autoridades de las Bahamas. La ruta que el barco estaba haciendo tenía apenas 130 kilómetros, pero ya lleva más de 7 días extraviado.

Durante más de tres días equipos dispuestos por ambos países realizaron búsquedas aéreas y marítimas en aproximadamente 44.000 km2, pero las suspendieron el viernes 1 de enero al mediodía, explicó la institución.

«Nuestros pensamientos y oraciones están con las familias de los desaparecidos», dijo el capitán Stephen Burdian, quien pidió a cualquier persona que tuviera información que se pusiera en contacto con la Guardia Costera.

José Hernández, suboficial de la Guardia Costera de EE. UU., le dijo a la cadena de televisión ‘CBS12 News’ que la turbulencia del agua dificultó las tareas de búsqueda.

Asimismo, advirtió que no contaban con información suficiente sobre los tripulantes, lo cual también obstaculizó la operación de rescate que finalmente resultó infructuosa.

El misterio del ‘triángulo de las Bermudas’

Esta zona del océano Atlántico ha atraído la atención de los curiosos y de los medios de comunicación. Esto debido a que, desde los años 50, la marina de Estados Unidos reportó que en esa zona, comprendida entre la Florida, las Bahamas y Puerto Rico, desaparecieron algunas aeronaves.

No obstante, de acuerdo con un artículo de ‘National Geographic’, de 2017, una de las principales razones por las que se identifica a este lugar como una zona de alta accidentalidad es la gran cantidad de rutas aéreas y marítimas que cruzan por allí. 

El argumento es que, entre más vehículos frecuenten esa zona, mayor cantidad de accidentes se van a reportar.

E incluso decir que es una zona de alta accidentalidad puede no ajustarse tanto a la realidad, pues, desde 2013, un estudio liderado por la organización WWF International mostró que el ‘triángulo de la muerte’ no estaba entre las 10 ubicaciones más peligrosas para las embarcaciones en el mundo.

De hecho, la única zona de América dentro de ese ‘top’ era el Canal de Panamá.