Diario del Huila, Neiva

Por: Juan Manuel Macías Medina

Hacia las cuatro de la tarde, un grupo de personas se tomó la carrera primera del norte de la ciudad. Minutos después y con la llegada del ESMAD que trataba de disolver a los encapuchados, iniciaron los disturbios en plena zona residencial lo que generó el cierre de los establecimientos de comercio ubicados entre el barrio Cándido y Santa Inés.

Vecinos del sector, luego de que el ESMAD arrojara gases lacrimógenos, salió a la vía principal a exigirle a los uniformados no “atentar contra el mismo pueblo”. Un habitante del sector que no quiso revelar su identidad para evitar retaliaciones, le contó a este medio de comunicación las exigencias que hacen quienes residen en este sitio ubicado al norte de la capital.

“El ESMAD no tiene nada que hacer acá, lo único que generan es violencia, la violencia llama más violencia. La gente está indignada con la institución porque siempre dicen que hay manzanas podridas, pero la verdad, nosotros como comunidad creemos que son todos. Esto no puede seguir así. Estos escenarios son deprimentes, estamos cansados ya de todas estas situaciones”, sostuvo.

Así mismo, el residente sostuvo que el barrio está de acuerdo con las manifestaciones y que rechazan tajantemente las políticas actuales que han desencadenado este tipo de desórdenes en la ciudad.

“El comercio es el más afectado porque todos los que tienen su negocio tuvieron que cerrar, el barrio está apoyando a los jóvenes de la primera línea porque son la resistencia, queremos que el diálogo sea la salida a todo, queremos el país tenga un cambio de raíz”, agregó.

El ‘estudiante caído’

Por su parte, Henry Polanía, edil de la Comuna Uno, señaló que este tipo de actividades se deben a la conmemoración del ‘estudiante caído’. Esta fecha, a lo largo de la historia, se ha caracterizado por los enfrentamientos entre estudiantes y la fuerza pública.

“Estamos en el marco del Paro Nacional viviendo una coyuntura cruel que hemos tenido que vivir como país. Hoy se conmemora una fecha que para los estudiantes es de resistencia y la fecha los convoca a que hagan este tipo de desórdenes, entendemos que hay una reacción de la fuerza pública pero evidentemente la gente del barrio Cándido y Santa Inés que ha salido a los alrededores a suplicarles a que no avienten los gases hacia el barrio y que traten de parar la acción”, enfatizó.

Así mismo, rechazó las actuaciones violentas por parte de los encapuchados y de la autoridad, que hasta el cierre de esta edición, seguía reduciendo a quienes lanzaban objetos contundentes en este importante sitio de la capital.

“Los vecinos, los niños y las mascotas han tenido que salir corriendo y el ESMAD ha tomado un comportamiento amenazante que como representante de esta comuna rechazo rotundamente. La gente que salió hoy perjudicada fueron los vecinos que no tenían por qué sufrir la mano fuerte de la autoridad”, agregó Polanía.

El comercio está aburrido

Debido a que este sitio desde el 28 de abril ha sido escenario de enfrentamientos entre el ESMAD y los encapuchados, comerciantes indicaron estar cansados de este tipo de hechos, pues según indicaron, las afectaciones económicas al comercio no permiten cubrir con los gastos.

“Nos tocó cerrar el local temprano porque se armó una guerra campal y no podíamos exponer lo poquito que tenemos en nuestros negocios. Estamos aburridos de que cada ocho días se arme una guerra acá en donde trabajamos. Estamos aburridos de toda esta situación ya porque se nos dañan las ventas y después no vamos a tener ni para pagar el arriendo. Exigíamos que el Gobierno Nacional le ponga atención a las peticiones de esta gente y que esta gente sea consciente de que la guerra no es atentando contra el mismo pueblo”, concluyó Camilo Bernal, comerciante de la zona.

Líderes del barrio rechazaron la presencia de la autoridad, según ellos, “la violencia no se acaba con más violencia”.