El sacerdote brasileño Joao Paulo Araujo oficia su misa todos los domingos en la iglesia Santana Gravatá, en el estado de Pernambuco, Brasil, junto con los perros callejeros que ha rescatado para que los feligreses se animen a darles un nuevo hogar.

Araujo suele compartir en sus redes sociales fotografías donde se ven a los caninos deambulando libremente por la parroquia y en ocasiones, se acuestan en su regazo mientras este predica la eucaristía.

La iniciativa del sacerdote lleva varios meses y en sus publicaciones se puede ver que tiene un gran aprecio por los animales. En una de ellas escribió, «Siempre podrán entrar, dormir, comer, beber agua y encontrar refugio y protección, porque esta casa es de Dios y ellos son de Dios».

Según reportaron medios locales, la labor del cura Joao ya ha obtenido frutos, porque en el distrito donde se encuentra ubicada la iglesia, se ha reducido significativamente el número de perros abandonados.