Por: Juan Felipe Molano Perdomo

Congreso y país de regiones.

Esta mañana, cuando me alistaba para salir de casa, escuche desde el estudio,  una clase de mi hijo mayor, donde se pronunció una difícil frase de entender  denominada  “La prueba ácida”, seguramente el maestro intentaba explicar que así como ocurre en las grandes empresas y economías, también era aplicable en el nivel familiar y escolar, pues haciendo un resumen de lo ocurrido en el mundo con el paso de la pandemia del covid-19, muchos países como familias y colegios, entrarían en una situación extrema para lograr liquidez, o capacidad monetaria para cancelar sus obligaciones corrientes, sin contar con la venta de sus existencias, es decir, sus ahorros y su  bienes fiscales.

Al pasar por su lado vi que alzo la mirada como confundido y me invito a escuchar al docente y luego me pidió que analizáramos esa teoría, lo que me permitió acercarme a él y comprender juntos, la situación aterradora que estamos viviendo y lo que podría ser peor.

Le indique que Colombia en el primer trimestre de 2020, tenía según el DANE 13,07 millones de personas en la pobreza monetaria, siendo los departamentos, de Guainía, Vaupés, Vichada, La Guajira, Cauca y Chocó las regiones con la mayor población que tienen obstáculos para acceder a las necesidades básicas y elementos de calidad de vida. Pero hay más, en el país, 20 departamentos tienen una incidencia de pobreza por encima del promedio nacional.

Por eso debemos fincar las esperanzas en otro modelo de gestión y de gobierno, que establezca otras políticas públicas donde la intervención estatal permita que la gente tenga acceso a cierta cantidad de bienes y servicios que tienen que ver con la pobreza.

También le dije que la pobreza se define a partir de la estructura de consumo de los hogares, (ingresos y gastos  de su presupuesto), es decir su canasta básica, de bienes, tanto alimentarios como no alimentarios, que hoy no supera los $300.000 en un ingreso mensual por hogar, y cada día más complicado, cuando viene una nueva reforma tributaria así, el gobierno y los técnicos burócratas lo bauticen con otro nombre, con carrasquilla, quien ya lleva siete reformas de su cosecha siga siendo nuestro verdugo. Pero hay más le dije, la pobreza extrema, es ver familias con una sola comida al día, durmiendo hasta medio día para evitar una ración, comiendo basuras, tomando solo aguadepanela y niños y adultos desnutridos, padres de familia desesperados por no poder pagar lo básico.

Otro componente que se relaciona con la pobreza es la concentración de las actividades económicas del Estado centralista, que se explica cuando los servicios del Estado terminan concentrándose más en las grandes ciudades olvidando que somos un País de regiones y requerimos descentralización en la inversión y distribución de los recursos del orden central, que entre otras fue una de las conquistas de la Constitución de 1991 producto de la paz firmada con el M-19.

Por eso es claro que mientras no logremos cambiar el Congreso de Colombia mínimo en un 70%, no habrá leyes y reformas de fondo donde se evalúen tres variables económicas, así:  la desigualdad antes de impuestos, después de impuestos y la productividad para bajar impuestos, de lo contrario seguimos otro siglo afectando nuestra calidad de vida, entonces Petro, si en marzo de 2022 no logra mayorías deberá entender que su proyecto estará en graves condiciones de salud.