Por: Adwar Casallaa

Cuando el país observaba el escándalo de los millonarios aportes económicos de CNE Oil & Gas S.A.S, filial de la petrolera Canacol Energy a una de las campañas presidenciales y que no fueron precisamente a las de Gustavo Petro, esta misma empresa vivía otro angustioso hecho dentro su organización sin saber lo que pasaba. Como lo publicó el medio local de Montería el diario La Razón, fue capturada quien fuera la Gerente de Relacionamiento y Obras Civiles de esta prestigiosa compañía petrolera, la Señora Sandra Parra, donde la fiscalía puso al descubierto cómo personas en altos cargos directivos actuaron de manera irregular y presuntamente para hacer de las suyas con recursos ajenos que si bien no son públicos, si lo son de aquellos accionistas que confiaron e invirtieron su capital en empresas de constitución privada. La Fiscalía debe actuar de manera eficaz y eficiente hasta llegar al fondo de esta investigación y dar con los responsables si es el caso dentro o fuera del país. El mensaje de la fiscalía es claro: nadie se escapa de la justicia. Aplausos para la fiscalía.

Y es que cuando hablamos de corrupción lo primero que se nos viene a la mente es el sector público.  Colombia cuenta con una legislación penal para combatir estos hechos de corrupción privada con la Ley 1474 de 2011 – Estatuto Anticorrupción que castiga penalmente a funcionarios que abusan de su cargo y utilizan recursos privados de una empresa para beneficio propio.

En muchos casos, cuando estos actos de corrupción son denunciados al interior de la empresa, quien denuncia son despedidos sin justa causa ya que “se están pisando callos» relata un funcionario de quien me reservo su nombre y quien haya sido empleado de una de las empresas de mayor escándalo llamada INTERBOLSA.  Otros casos muy reconocidos del sector privado y que están en materia de investigación son Odebrecht, Centurión, Petrotiger, entre otros.

Ojalá las empresas privadas que tengan algún tipo de trámites con el gobierno se aparten de las próximas elecciones presidenciales y evitar así situaciones incómodas por si el presidente es a quien no le apostaron. Los CEO’s deben analizar el riesgo antes de involucrar sus empresas privadas en temas electorales o de lo contrario vayan pasando su carta de renuncia porque las empresas están para generar economía sea quien sea el presidente de turno.