En columna anterior, comente las estrategias del gobierno para desviar la discusión de temas importantes como la reforma tributaria o “Reforma social, solidaria y sostenible” a temas superfluos, que solo sirven para distraer.

Esta semana el tema de discusión fue “los huevos de Carrasquilla”, ¿Que si tiene?, ¿Que si los tiene en venta?, ¿Qué cuánto valen?, en fin nada de importancia.

Y mientras discuten esa tontería, sale el ministro en otros medios y dice que si la reforma tributaria fracasa, pues el “Plan B” será vender activos de la nación hasta por 12 billones de pesos, es decir vender la participación que se tiene en ISA o Ecopetrol, las empresas más rentables del país.  Lo que generaría detrimento patrimonial a la Nación y de paso al igual que con la reforma, los colombianos perdemos.

Miremos por favor el fondo de la reforma disfrazada: ¿IVA a los servicios públicos?; ¿IVA a los  servicios funerarios?; ¿Soportar la reforma en la clase media?, es decir casi 15 millones de personas que hoy tienen ingresos entre un millón novecientos mil y cuatro millones quinientos mil pesos.

No se necesita ser el economista más brillante para entender que al reducir la capacidad se consumó de la clase media el resultado será profundizar la desaceleración de la economía, no reactivarla.

De acuerdo con el mismo Carrasquilla, el 74% de los nuevos ingresos de la reforma los aportarán las personas naturales, y el 26% las empresas, sin embargo le imponemos IVA al servicio de agua, un servicio básico, pero no le imponemos impuesto a las bebidas azucaradas; mejor aún ¿por qué no soportar esta reforma en las grandes empresas multinacionales y extractivistas que hoy se llenan los bolsillos, mientras reciben cada vez más exenciones?

No les parece a ustedes un poco inapropiado falto de tacto y totalmente indolente imponer IVA a los servicios funerarios justo en el momento en el que la pandemia está generando estragos y lleva ya más de 70 mil muertes en Colombia?; en resumen, hasta para morir tendremos que pagar impuestos.

Otra inquietud: Mientras hablan de déficit fiscal, de falta de recursos, y de la absoluta necesidad de llevar a cabo esta reforma, aprueban millonarios presupuestos a los entes de control.

A la contraloría y Procuraduría en manos del partido de gobierno, el de la mano firme, el corazón grande y al parecer el bolsillo roto, el actual gobierno les aprobó leyes que amplían hasta en un 120% su presupuesto, para ampliar nomina, están feriando puestos, cerca de quinientos nuevos cargos en la procuraduría y mil seiscientos en la contraloría. Ni que hablar de los casi mil nuevos puestos de trabajo en la registraduría. Es ese tipo de leyes el que crea el hueco fiscal; en ese tipo de derroches el estado pierde día a día miles de millones de pesos. ¿Esos son ejemplos de un gobierno austero? ¿O es simplemente una muestra de politiquería rampante?

¿Y nuestros representantes y senadores? Bien, ganándose el sueldo mínimo, y aprobando leyes sin leer, sin debatir y sin siquiera analizar, o peor aún hablado de los huevos de Carrasquilla.

Para reflexionar: ¿Cuantas obras que nunca se han hecho le han prometido en campaña una y otra y otra vez desde hace más de veinte años????