Por: JOSE EUSTACIO RIVERA MONTES

Con tristeza, repudio y rechazo social la comunidad Huilense ha venido teniendo diferentes hechos de intolerancia a lo largo del 2021. Quedando en su mayoría en la impunidad. Si el sistema judicial venia teniendo serios problemas dentro del proceso y sus etapas de fallo judicial, con la pandemia del covid-19 y el resultado de la virtualidad más difíciles se convierten las soluciones que todos pedimos.

Todos y cada uno de los derechos vulnerados son igual de importantes, sin estigmatizar o caracterizar alguno. Pero la muerte de Natalia Anaya Montes hoy genera mayor indignación no solo por la forma que la asesinaron, ni por sus escasos 11 años, si no que la familia ha seguido teniendo amenazas que le obligaron a irse de su vivienda que por años han venido habitando. Hoy se encuentran además de padecer el dolor de partida de su pequeña hija, estar huyendo de los posibles autores del asesinato de angelito.

Derly Pastrana hoy su estado de salud ha venido teniendo mejoría, después de 8 disparos contra su cuerpo, que la tuvieron al borde la muerte. Una mujer luchadora de los derechos de la población víctima y con una dolorosa historia producto del conflicto armado con las FARC. No se tienen resultados de los posibles autores de este lamentable hecho.

Las continuas muertes y masacres en el municipio de Algeciras no van más allá de los consejos de gobierno realizados por el gobernador y el secretario de gobierno, no van más allá de normalizar la situación algunos medios de comunicación que son hechos generados por la insurgencia. Mientras tanto en Campoalegre hace un poco más de 15 días, decapitaron a padre e hijo, y fueron empacados en bolsas. ¿Quiénes fueron? Nadie tiene conocimiento.

El periodista William Gutiérrez le cambio la vida antes de las amenazas, durante las amenazas y después del atentado que le genero la muerte al policía retirado Galvis y dejar herido a quien manejaba el carro en el que se movilizaba. De los cientos de cámaras que existen en la ciudad, nadie obtuvo información de los actores materiales, que con armas le propinaron más de 28 disparos al automóvil, pero nadie tiene conocimiento de la procedencia de sus criminales.

¿Qué está pasando con nuestra justicia? ¿Seguirán quedando impunes estos casos continuos de personas muertas producto de la intolerancia y los criminales? Creo y defiendo las instituciones como principio de vida. Pero no es justo que el tiempo pase, y los resultados con capturas de estos actos, no se vean al pasar el tiempo.