Elegida este miércoles como primera ministra, Magdalena Andersson, de 54 años, pondrá a prueba su reputación de todo terreno para mantener unida y fuerte a la izquierda de Suecia frente a una unión inédita de la derecha con la extrema derecha.

Esta economista diplomada en la principal escuela de comercio de Suecia hereda el puesto de primer ministro de Stefan Löfven, que renunció tras ser censurado por el parlamento en junio, a menos de un año de unas difíciles elecciones previstas para septiembre de 2022.

Ministra de Finanzas con Löfven desde hace siete años, esta antigua nadadora de alto nivel, con una medio melena rubia, se define como una “mujer simpática y trabajadora” a la que le encanta tomar decisiones. Pero políticamente se ha forjado una reputación de mujer firme, segura de ella misma y con un tono directo que contrasta con la moderación habitual de Suecia, destacan los expertos interrogados por AFP.

“Hay gente que incluso dice tenerle miedo, lo que es bastante curioso viniendo de profesores de economía o politólogos de élite”, señala Anders Lindberg, jefe del servicio político del diario Aftonbladet, próximo a los socialdemócratas. La televisión pública SVT la apodó “la buldócer” en una reciente emisión.

Nacida en Uppsala, capital académica de Suecia, esta hija única de un universitario y una profesora destacó primeramente en las piscinas, donde su determinación la llevó a proclamarse campeona nacional júnior de natación.

En paralelo a sus brillantes estudios en la “Handels” de Estocolmo (la mejor escuela de negocios sueca) completados con una estancia en Harvard, Andersson se introduce en la militancia socialdemócrata desde los 16 años. En 1996 se convirtió en colaboradora del primer ministro Göran Persson y alterno las funciones dentro del partido con el cargo de alta funcionaria.

Antes inclinada hacia el ala izquierdista del partido, ha seguido el giro centrista de toda la formación. Su primer reto será imponer su marca, indican los analistas. Pese a su notable estilo, esta mujer casada con un profesor de “Handels” y madre de dos niños esconde algunas sorpresas. Por ejemplo, su canción preferida es “B.Y.O.B.” del grupo de heavy metal System of a Down.