Diario del Huila, Café

Por: Juan Manuel Macías Medina

Según el gremio de los cafeteros del Huila, las lluvias torrenciales que se han presentado en diferentes partes de la región, están afectando gravemente los cultivos de café. Los caficultores exigieron a las autoridades departamentales gestionar recursos para mitigar el impacto económico que los incidentes ambientales han dejado.

Yesid Medina, vocero del gremio de caficultores del departamento, informó que las afectaciones que ha generado la ola invernal son considerables.

“La verdad es que la situación está muy difícil, la cosecha va a estar pesada por el tema de las lluvias. Los cafetales no han floreado y la afectación ha sido considerable, el tiempo de verano fue muy corto y eso afecta los cafetales”, aseguró el delegado.

Medina, informó que la situación económica de los caficultores es complicada y se prevé que no mejore, pues las lluvias habrían retrasado la temporada de cosecha.

“Las pérdidas económicas van a ser bien grandes, además de eso, los insumos están muy costosos el precio aumentó más del 30%, la cosecha va a atrasarse, no va a haber cosecha en la temporada que siempre se da”, aseguró el caficultor.

Los agricultores exigieron a las autoridades gestionar recursos para resarcir los daños en las plantaciones.

Los agricultores exigieron a las autoridades gestionar recursos para resarcir los daños en las plantaciones.

Así mismo, el representante expresó que los únicos afectados no son propietarios de los cultivos, pues de este sector económico, dependen familias y gran parte del comercio.

“Las lluvias afectaron tanto a los cafeteros, como a las familias de los caficultores, también los jornaleros, el comercio de insumos en el pueblo y los comerciantes en general. Esperamos que las condiciones climáticas mejoren porque es preocupante la situación”, agregó.

El delegado de los cafeteros, sostuvo que, aunque representa a algunos municipios del Huila, tiene conocimiento de que las afectaciones se han presentado en todo el territorio huilense.

“Yo represento a los caficultores de Guadalupe, Tarqui, Agrado y Garzón, en todos estos sitios ha habido derrumbes y eso también afecta las plantaciones. En estos sitios hay cerca de 17.000 familias cafeteras que se han visto damnificadas por la ola invernal, pero tengo información de que en todo el departamento la situación es similar, lo que afectaría a las 82.000 familias caficultoras del Huila”, resaltó.

El agricultor, aseguró que el gremio de cafeteros necesita ayuda, pues la situación es difícil y no se espera que mejore prontamente.

“Le queremos decir al gobernador que nos colabore porque la situación está muy difícil, él ha estado muy pendiente de los cafeteros, durante pandemia nos acompañó bastante y esperamos que en esta temporada de lluvias también lo haga”, expresó.

Según Medina, la prioridad en estos momentos es adelantar gestiones que permitan que los caficultores salgan del rezago en el que se encuentran, pues esto permitiría mitigar el impacto que han generado las fuertes lluvias en los cultivos de café.

Según los caficultores, la ola invernal no permitió el desarrollo normal de las plantaciones.

Según los caficultores, la ola invernal no permitió el desarrollo normal de las plantaciones.

“Nosotros en el Comité de Cafeteros del departamento manejamos muy poquita plata, esperamos que se realicen gestiones con el Gobierno Nacional para que las personas que han sido afectadas por los deslizamientos y todos estos inconvenientes, tengan una ayuda extra y se les facilite volver a plantar”, indicó.

El delegado informó que los derrumbes que se han presentado en las principales vías del departamento, también han afectado la actividad económica de los cultivos, pues dificulta el transporte y hace que el precio de los insumos aumente considerablemente.

“Las vías principales que comunican al sur del país también se han visto afectadas por la ola invernal, nos preocupa porque ahora se viene una mitaca, eso nos afecta porque dificulta el transporte y hace que aumente el precio de los insumos”, señaló el representante refiriéndose a las dificultades con las que tendrán que afrontar la cosecha de los próximos días.

Deslizamientos

Los constantes deslizamientos que se han presentado a raíz de las fuertes lluvias, han afectado las plantaciones de café, generando grandes pérdidas económicas. Los caficultores mostraron su preocupación por las atípicas lluvias generadas por el fenómeno de La Niña.

Óscar Vargas, caficultor propietario de una finca ubicada en la vereda El Tambillo del municipio de Rivera, informó que allí los deslizamientos han generado cuantiosas pérdidas. Según el agricultor, cerca de 500 plantaciones de café se perdieron por los deslizamientos.

“Las lluvias me han afectado personalmente porque en la finca hubo un deslizamiento que se me llevó más de 500 plantas, para la siembra de cada una de ellas  se van aproximadamente 20.000 entonces las pérdidas son bastante grandes”, manifestó.

Según el cafetero, volver a plantar los 500 arbustos representa una inversión de cerca de $10 millones.

“El problema es que también los insumos se están perdiendo, uno abona y no sirve de nada porque el agua está acabando con todo. Si hacemos cuentas, cada palo de café deja cerca de un kilo para la cosecha, por lo que las pérdidas llegan a los 500 kilos aproximadamente”, indicó.

Según Jairo Cleves, propietario de una finca ubicada en la vereda El Toro, municipio de Algeciras, informó que las pérdidas en sus tierras, ascienden a los siete millones de pesos, por lo que exigió a las autoridades gestionar recursos para reducir el precio de los insumos, y de esta forma, tener más facilidad al momento de volver a sembrar los cafetales.

La afectación en cultivos de café perjudicaría la economía local de los municipios.

La afectación en cultivos de café perjudicaría la economía local de los municipios.

“La semana pasada llovió mucho y se me rodaron unos 350 palos de café, haciendo cuentas de que volver a sembrar un árbol cuesta $20.000, pues las pérdidas son de $7.000.000. Nadie tiene la culpa en el tema de las lluvias, pero las autoridades si deben hacer la gestión y tratar de reducir el precio de los insumos, están muy costosos y la situación es complicada”, añadió Cleves.

El agricultor, informó también que el corto tiempo de verano que hubo, no permitió que las plantaciones se desarrollaran de manera normal, lo que atrasaría la cosecha del grano.

“Como no hubo verano, entonces los árboles no se expresaron bien, eso lo que hace es afectar la cosecha porque la atrasa, se van más insumos y toca esperar más tiempo para vender”, puntualizó el caficultor algecireño.