miércoles, 14 de noviembre de 2018
Opinión/ Creado el: 2018-08-31 09:10

¡Gran triunfo!

Escrito por: José Israel Charry
 | agosto 31 de 2018

La respuesta ciudadana a la Consulta Popular del domingo anterior graduó a los colombianos en básica primaria de política y participación ciudadana. A ese nivel se aspiraba a llegar hace muchos años. Lamentablemente los jefes de Estado, los congresistas y la clase política en general, con pocas excepciones, se han opuesto  deliberadamente a cuanto sirva para llevar educación política a la gran mayoría de compatriotas. Por razones que se entienden, pero no se comparten, han visto como una gran  expresión de genialidad el estimular la ignorancia y torpeza popular para manejar y manipular a los electores comprando su voto y conciencia con un tamal, una cerveza, un bulto de cemento. Es así como llegan a las cámaras legislativas, a las asambleas departamentales, los concejos municipales, gobernaciones y alcaldías, hampones, criminales, crápulas que sólo buscan llenarse de dinero, en lo posible de manera ilícita. Mucho, gracias a la ignorancia política del pueblo.

Pues bien, normas hay para que el elector primario sea sujeto activo  en la toma de grandes decisiones. Ahí está el derecho al voto, el plebiscito, el cabildo abierto, la iniciativa legislativa, la revocatoria del mandato y la consulta popular.

Para bien de Colombia y de los colombianos honestos, rectos y probos surgió la idea de promover una Consulta Popular con un paquete de medidas que apuntan a combatir la plaga, el lastre, el cáncer de la corrupción. Un poco menos de dos millones de firmas eran necesarias a efecto de que la autoridad electoral validara la propuesta. Se alcanzaron más de cuatro. El Senado de la República por 84 votos a favor y cero en contra le dio vida legal. Se habló de hacerla con la segunda vuelta para las elecciones presidenciales, pero la bancada del Centro Democrático se opuso; por ello se trasladó para el 26 de agosto, generándose un costo adicional que luego ellos mismos cuestionaron, amén de no votarla por instrucción de su Jefe.

Aunque no se alcanzó el umbral de 12 millones 140 mil 132, sí se superó la barrera de los once millones, una cifra extraordinaria. Aquí se votó de verdad a conciencia, como nunca antes. Por fortuna fue el mismo presidente de la República Iván Duque el primero en reconocer su valor y hacer propio este hecho histórico para llevar al Congreso de la República un paquete de iniciativas que van en concordancia con el espíritu de lo plasmado en la Consulta.

Por tanto, no es exagerado el título de esta columna y su temática, sobre la cual volveremos la semana entrante.