DIARIO DEL HUILA, INFORME

Por: Rolando Monje Gómez

La capacidad de las cárceles en es de 82.326 reclusos, y la sobrepoblación en el último mes es de más de 14.766 personas. La cárcel de Neiva es el centro penitenciario del Huila con mayor sobrepoblación con 36,8%, superando en 362 reclusos la capacidad de albergue de personas.

El hacinamiento carcelario es una realidad que azota hoy, más que nunca, al sistema carcelario del país y trasciende los eventos violentos, ya que estos se plasman en cualquier acto cotidiano, aquello que para cualquier persona podría ser algo tan sencillo como acudir a una cita médica, tener un espacio para dormir, un lugar adecuado para satisfacer necesidades fisiológicas, degustar un segundo plato de comida e inclusive estudiar. Para quienes habitan los centros carcelarios, lo anterior se hace dificultoso e inclusive arriesgado. La vida corre más peligro al interior de prisión que fuera de ella.

El hacinamiento carcelario es una “situación de verdadero horror que, frecuentemente, culmina con estallidos de violencia, agresiones indiscriminadas y tasas de homicidios y suicidios intercarcelarios, que muchas veces superan las de la vida en libertad”. Sus consecuencias son, entre otras, la flagrante violación de los derechos fundamentales de la población reclusa, obligada a padecer una vida infrahumana, cruel y degradante

En Colombia, hacia el mes de marzo, el hacinamiento llegó a 20% según datos del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec); hoy, seis meses después, la misma institución reporta en sus estadísticas un hacinamiento de 17,94%, un poco más de dos puntos porcentuales menos que en el primer trimestre.

Las cifras intramurales también arrojan que la capacidad de las cárceles en Colombia es de 82.326 reclusos, y, al tener 97.092 personas privadas de la libertad, la sobrepoblación en el último mes es de más de 14.766 personas. La población intramural la componen 90.239 hombres y 6.853 mujeres.

Según el Inpec, los centros carcelarios están divididos en seis regionales, de los el hacinamiento en cada una de ellas es como sigue: Oriente supera la capacidad en un 44,7%, seguido de la regional Occidente con 20,6%, Norte 20,0%, Centro 15,8% (regional a la que pertenece el departamento del Huila) y Viejo Caldas con 4,3%.

En el departamento del Huila la población carcelaria está distribuida en cuatro centros en los municipios de Neiva, La Plata, Pitalito y Garzón, donde en promedio tienen una sobrepoblación de 29,3%, siendo el centro penitenciario de Neiva el que mayor hacinamiento presenta, donde de una capacidad para 984 personas, alberga realmente 1.346, es decir 362 reclusos más, con un porcentaje de hacinamiento de 36,8%.

Los otros centros de reclusión intramural en el departamento, el de Garzón es el segundo en hacinamiento con el 26,8%, con 78 personas por encima de la cifra de capacidad que es 291. Le siguen Pitalito con un hacinamiento del 23,9%, donde de una capacidad para 690 personas alberga 855, es decir 165 reclusos más de su capacidad. Por su parte, en el municipio de La Plata se encuentran recluidas 352 personas, con una sobrepoblación de 58 para un centro con capacidad para 290 reclusos. El porcentaje de hacinamiento es de 19,7%.

El origen

El origen del hacinamiento en Colombia es la falta de políticas públicas sobre el tratamiento penitenciario y punitivo en el país. Según los conocedores del tema, una desarticulación muy grande en el Congreso, pues a la hora de legislar le dan la espalda a esta realidad y solo crean más delitos, más penas y más exigencias para obtener otras posibilidades como la prisión domiciliaria o la suspensión condicional de la pena.

También existe una falta de presupuesto en los centros penitenciarios, específicamente para el Inpec. Para el mejoramiento de estos establecimientos carcelarios y para la creación de suficientes cupos se necesita más presupuesto, no se necesitan cupos que cumplan apenas con la capacidad, sino lugares de sobra, lo cual evita un desbordamiento de la capacidad.

Efectos del hacinamiento

Un estudio realizado por la Universidad Eafit, reveló que hay una incidencia directa entre el hacinamiento en las cárceles y la reincidencia de las personas cuando salen de los centros penitenciarios. La investigación halló que es 36% más probable que una persona salga a delinquir nuevamente sí estuvo sometido a estas condiciones, si se compara con otra persona que cumplió su condena o detención temporal en lugares más apropiados.

Según el investigador, el hacinamiento en las prisiones “facilita la creación de redes criminales”. Asegura también que, ante la poca oferta de programas de resocialización, hay un desprecio del capital humano y agrega que los tratos deplorables dentro de estos centros penitenciarios, además de la desatención, pueden crear comportamientos de revancha ante las autoridades.

Las penas en Colombia no son vistas como un tratamiento para los condenados, como una especie de “venganza” o castigo contra las personas. “Tenemos un uso irracional de la pena privativa de la libertad”. “Cuando hay hacinamiento, no solo se pierde la capacidad de locomoción, sino la dignidad humana”.

¿Qué se está haciendo?

La Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec) está construyendo 7.464 cupos penitenciarios a lo largo y ancho del territorio Nacional. Desde el pasado mes de octubre del año 2020, en un trabajo conjunto que ha realizado el sector justicia, liderado por el Ministerio de Justicia y del Derecho, y con el acompañamiento permanente de la Uspec y el Inpec, han llegado a cada uno de los centros penitenciarios para conocer de cerca sus condiciones y necesidades, de esta manera se buscaron estrategias para trasladar a privados de la libertad a otros penitenciarios, logrando bajar el hacinamiento al 16,7% contribuyendo a mejorar la calidad de vida de la población privada de la libertad.

En la labor de la Uspec enfocada en entregar bienes y servicios, alimentación e infraestructura digna, actualmente la entidad está realizando obras en 6 departamentos del país.

En la Guajira, está construyendo el centro penitenciario de Riohacha, que tendrá 1.500 cupos, el cual tiene pabellones especiales con enfoque diferencial para la comunidad indígena y mujeres.

De igual forma, se adelanta la construcción del penitenciario Sabanas de San Ángel, en el departamento de Magdalena, con 1.500 cupos y en Risaralda también se construyen 1.500 cupos en donde se inició la edificación del nuevo centro penitenciario El Pílamo.

Los departamentos donde se están construyendo ampliación de cupos en centros penitenciarios existentes son:

En el departamento de Antioquia está realizando ampliación de 1.434 cupos en los centros carcelarios de Bellavista, Medellín e Itagüí.

En el departamento de Bolívar está realizando ampliación de 510 cupos en el establecimiento penitenciario de La Ternera en Cartagena.

En el departamento de Magdalena construye 510 cupos en el centro carcelario de la ciudad de Santa Marta.

En el departamento de Atlántico, se construyen 510 cupos para los privados de la libertad que se encuentran en la ciudad de Barranquilla.

Todas las nuevas construcciones con altos estándares de calidad, están enfocadas en la resocialización de los internos y aprovechamiento del tiempo. Cada establecimiento cuenta con aulas educativas y talleres de marroquinería, carpintería, entre otros, al igual que actividades productivas como panadería, “porque la prioridad es humanizar el sistema penitenciario, fortalecer la resocialización y disminuir la reincidencia criminal”.

El menor hacinamiento en las cárceles del Huila se registra en el centro penitenciario de La Plata.

El menor hacinamiento en las cárceles del Huila se registra en el centro penitenciario de La Plata.