DIARIO DEL HUILA, PRIMER PLANO

Por: Hernán Galindo

Hace un año, el presidente Iván Duque tomaba la decisión de cerrar todas las fronteras terrestres, marítimas y fluviales en Colombia, como medida preventiva ante la propagación del covid-19, en las principales terminales de transporte de Bogotá se comenzaron a implementar los protocolos de seguridad con los buses que llegaban desde las fronteras con Ecuador, Perú, Venezuela y Brasil.

El hecho, sin precedentes, tomó por sorpresa a quienes de una u otra forma derivan su sustento del transporte terrestre en el país, al tiempo que no tenían ningún tipo de alternativa diferente para laboral y menos para generar recursos para ellos y sus familias.

“La medida de confinamiento llevó al cierre total de las terminales de transporte y a conductores, taquilleros, celadores, viajeros y en fin a todas las personas que día de la semana se benefician directa o indirectamente de la cadena del transporte, a encerrarse en sus viviendas”, comentó Felipe Suárez, taquillero de Conintrasur en la Terminal de Transporte de Neiva.

Diario del Huila visitó el lugar de desplazamiento de carros y pasajeros, con ventas de diferente índole, para conocer la situación en el primer puente festivo del año, este fin de semana, cómo se preparan y las expectativas que tiene la comunidad para la Semana Santa, que inicia el próximo Domingo de Ramos, uno de los periodos de descanso más largos del año.

Taquillas de la entrada principal, la oferta es variada.

Taquillas de la entrada principal, la oferta es variada.

Apertura moderada

Este año, teniendo en cuenta la apertura moderada que se ha dado desde finales del año 2020, con la implementación de protocolos de bioseguridad y con las restricciones que fueron impuestas y que aún se mantienen, hay un 50 por ciento de ocupación de los vehículos.

Así mismo, “se evita la aglomeración en las salas de espera y otras medidas han anunciado recientemente las autoridades, por lo que existe un moderado optimismo en torno a una mayor afluencia de viajeros en esta oportunidad”, afirmó Ligia Cuenca, de un puesto de dulces.

El sábado, en pleno puente de San José, llegamos a la Terminal en las horas de la mañana y el panorama que encontramos es que no había, ni aglomeraciones, ni gran número de viajeros en plan de salir de la ciudad.

Al indagar, a una de las celadoras que da acceso a la zona de abordaje, Catalina Puentes, indicó que, aunque ha aumentado el número de viajeros, no es todavía lo que esperaban”. A esa hora, 9 de la mañana llovía con intensidad en la ciudad. Tal vez la temporada invernal desanima a los turistas, por los riesgos y amenazas que implican las lluvias en los desplazamientos de los carros y el destino final de la gente.

Al caminar por los pasillos pudimos constatar que no había mucha demanda a los distintos destinos e incluso nos abordaron los pregoneros al confundirnos con posibles viajeros. Los restaurantes estaban, sino vacíos, sí con ocasionales comensales.

Unos salen otros llegan a Neiva.

Unos salen otros llegan a Neiva.

“Ha sido duro y difícil, pero esperamos que la cosas sigan mejorando. Estamos confiados”, manifestó Tulia Cedeño, de un puesto de comidas del diario, el famoso corrientazo, con una pareja en una de las pocas mesas habilitadas para atender público.

La situación se observó similar en las salas de espera para abordar. Claro que muchos han atendido el llamado que se incluyó en los protocolos y compran sus tiquetes por internet, para llegar a pocos minutos de abordar el vehículo que los llevará los diferentes destinos a los que se despachan buses, taxis o colectivos., nos comentan.

Se nota que todos se encuentran listos y preparados para el desplazamiento de pasajeros y vehículos a los distintos destinos del Huila y el país en la Semana Santa cumpliendo todos los protocolos de bioseguridad, es la explicación.

No se puede bajar la guardia

Aunque las cifras sobre el covid han disminuido en las últimas semanas, no se puede bajar la guardia, recomiendan los expertos, al tiempo que reiteran que la mejor manera de evitar el contagio es el autocuidado. Así nos lo recuerda una de las viajeras que se apresta a subir a un bus de Coomotor con destino Bogotá.

Así lo advirtió la Administración de la Terminal que, con el fin de prevenir la propagación del Covid-19 y de cara a la temporada de Semana Santa, en el sitio se implementaron mesas de trabajo con las empresas asociadas, así como con autoridades de tránsito para reforzar las medidas y controles que son aplicados a los viajeros.

Uno de los taquilleros, Fabián Malo, al que le preguntamos sobre la demanda de pasajes, dice que está más bien flojo: “estamos trabajando a pérdida”, se queja, y de paso reitera que, para evitar el temor al contagio, se tiene previsto aumentar el número de vehículos desde y hacia los distintos destinos.

Los viajeros se desplazan por los corredores de la terminal en Neiva.

Los viajeros se desplazan por los corredores de la terminal en Neiva.

Nos paseamos por el lugar en medio de una mañana lluviosa que obliga a muchos a resguardarse en las zonas techadas a la entrada, frente al edificio, que sirve como recepción de viajeros.

Una reflexión que deja en principio esta visita es que todos de una u otra manera en medio del temor que causa el llegar a contagiarse, pretenden aprovechar estas treguas que ha dado la pandemia para buscar la reactivación económica y la reactivación de la vida social que se percibe con la mal llamada normalidad.

“Lo cierto es que mientras exista población susceptible de infectarse y no se acabe con el virus, o se vacune al número de población que lleve a la inmunidad de rebaño, el temor por un nuevo pico persiste”, comentó Franco López, abogado que se desplaza a Pitalito en donde reside.

Observamos ahora a dos señoras que atienden una de las baterías sanitarias que  sirven de baños públicos en el lugar y una de ellas, Clara Cubillos, comenta que con el cierre el año pasado tuvieron que pasar las duras y las maduras y aún están en crisis.

“Entonces en manos de todos está que periodos que promueven la circulación masiva de viajeros, como este puente festivo y la Semana Santa que se avecina, se conviertan en el escenario perfecto y que los diferentes factores que se suman lleven al temido tercer pico de la pandemia en el país”, clama Fanny Torres, estudiante nocturna de la Surcolombiana.

Opines

Conductor de bus intermunicipal

“Estamos trabajando a pérdida, ojalá esta Semana Santa nos podamos recuperar en algo porque la situación ya no aguanta más”, Carlos López, conductor de bus.

Taquillero

“Los despachos no han aumentado, pero estamos listos a aumentar la flota en la medida que sea necesario”, Juan Ramírez, taquillero de una empresa transportadora.

Celadora

“Se cumple con todos los protocolos y medidas de bioseguridad, les garantizamos un viaje seguro”, Carmen vigilante en la terminal de Neiva

Administradora restaurante

“Esperamos que aumente el número de viajeros, como ve esto está de mal en peor, la semana Santa tiene que ser de resurrección económica”, comenta Daniela Trujillo administradora de un restaurante.