DIARIO DEL HUILA, HISTORIA  

Por: Brayan Smith Sánchez

Nidia Vargas una mujer que ha realizado desde hace más de cinco años una labor social encaminada en la protección y el cuidado de los más vulnerados en este caso de los perros. En su hogar habitan más de 25 perros que esperan algún día llegar a una familia, asimismo, han pasado por sus manos un sin número de estos caninos en mal estado de salud quien ella con sus cuidados los cura.

Ubicada en la Calle 36 número 17 con 66 exactamente en el barrio Gualanday nororiente de la ciudad de Neiva se encuentra el Centro de Atención y Protección Animal (CAPA), de la señora Nidia Vargas una mujer apasionada y enérgica quien muy generosa y gentilmente le ofrece actualmente a más de 25 perros en condiciones de abandono su hogar, manifiesta que por sus manos han pasado un sin número de perros cosa que le enorgullece y la llena mucho de motivación.

El Centro de Atención para perros empezó desde hace más exactamente cinco años cuando la señora Nidia decidido no trabajar más y se pensionó, así con su tiempo libre y con el don de amar que le otorgó Dios a estos seres vivos decidido emprender dicha labor social que según esta mujer ha traído bastante sacrificios para su vida personal.

Cabe mencionar que esta laborar netamente recibe donaciones por la página de Facebook donde documenta día tras día los procesos de adopción, los rescates, las anécdotas que ha vivo en compañía de estos caninos y demás aconteceres que conmueven y generan un lado sensible a cada ser humano que decide ayudar, asimismo, aclara que legalmente no es una fundación debido a que es un proceso de requisitos bastante exigentes que ella aun no puedo cumplir.

“Legalmente no la he podido registrar como fundación porque para esto se requieren unos requisitos pues yo trabajo sola, yo no tengo voluntarios, no tengo equipo de trabajo y no tengo quien me asesore, entonces es un poco dispendioso conseguir un asesor jurídico, un contador y pues todas estas cosas no me permite registrarla como fundación, entonces mi labor la hago por la página CAPA donde registró todos los rescates de los animalitos, que están enfermos y los animalitos que se llevan a la veterinaria, además, por ahí también pido ayuda a la gente que por favor me colaboren con donaciones como concentrados, medicamentos y leche cuando se rescatan perritos ya que están muy chiquititos entonces pues gracias a Dios no me ha faltado las personas de buen corazón”, sostuvo Nidia Vargas.

De igual forma sostiene que por parte de las administraciones públicas no ha contado con las ayudas necesarias pero que si hay personas con negocios y empresas grandes que la contactan y le hacen llegar a su hogar y el de más de 25 caninos el concentrado, las vitaminas y los diferentes elementos indispensables para sus perros, lo cual vive agradecida a diario.

Dentro de sus múltiples experiencias vividas en estos últimos cinco años que fue cuando empezó con esta destacada labor manifiesta que en las zonas rurales y en los pueblos del departamento no hay conciencia sobre la importancia de estos animales lo cual desearía realizar jornadas de concientización y el cuidado digno, asegura de igual manera que existe un sin número de perras sin esterilización en dichos lugares y cuando resultan enrazadas la solución más fácil para sus dueños es abandonarlas lo que ha ocasionado jornadas de esterilización continuas.

“Se programan muchas jornadas de adopción porque resulta que en los pueblos hay muchos animalitos abandonados en las fincas desafortunadamente no hay conciencia de darles a las mascotas una vida digna entonces los perritos y las perritas por allá nadie los esteriliza y cuando salen preñadas la solución de ellos es tirarlas al río tirarlos, al monte o abandonar las a las perras en el pueblo más cercano, entonces lo que es en el Pital, Iquira y el Agrado siempre hay muchos animalitos que la gente me los reporta y yo voy y los traigo y cuando hay muchos animalitos buscamos organizar una jornada de adopción”, expresó.

Recuerda también que en uno de esos días cotidianos recibió una llamada desde El Agrado sur del departamento del Huila donde le informaron que existían 30 cachorros en estado de abandono y que de inmediato procedió al lugar y a crear una jornada de adopción.

Una tarea demasiado difícil

Doña Nidia, sostuvo de igual forma que en repetidas ocasiones ha pensado desistir de esta labor social, ya que, es un constante trabajo y por ende no tiene descanso debido a que son horas de cuidados, de empeño y de atención para estos caninos lo que ha generado el cese de actividades como salir con sus amigos, visitar a su hijo o ir a un centro comercial, expreso que también tiene redactada la carta para el cierre de su página y con ello su misión.

“Claro hay momentos en el que uno como que quiere finalizar esto, llega uno a un límite por qué no tengo descanso porque usted no tiene un día o un fin de semana para hacer su vida, para dedicársela usted, para disfrutar usted un fin de semana que me voy a descansar que me voy a pasear o a visitar a mis amigas a un familiar porque a los perros con quien los deja uno, además, se estresa uno cuando se enferman, se estresa uno cuando son demasiados entonces hacen demasiado ruido y uno no duerme por estar callándose o calmándolos para que los vecinos del barrio no se molesten… Entonces llega un día donde dice hoy quiero despertarme a las 10 de la mañana sin ruido, sin que nadie me preocupe por nada o me quiero ir para Bogotá a ver mi hijo y estar una semana allá entonces uno dice ahí como que ya nomás e incluso aquí tengo redactado un mensaje para cerrar mi página porque hay momentos en el que yo me agoto y me estresa”, dijo.

Por otra parte, según la señora Nidia el constante estrés también equivale a las pocas donaciones que llegan, manifestó que ahora no posee comida para los perros adultos lo que lleva a utilizar demasiado su cuenta bancaria y generar interrogantes.

“Yo me deprimo porque no hay donaciones para pagar la veterinaria, ahora no tengo comida para los adultos entonces a veces me toca utilizar mucho la tarjeta de crédito y es ahí donde uno dice; me dejo de ponerme, dejó de dar gusto por ellos e incluso también he dejado de comer a las horas correctas por qué hasta eso porque está uno haciendo aseo y se le va el tiempo y resulta que ya son la una de la tarde o se enfermó un perrito y corra para la veterinaria”, enfatizó.

La razón por la que no desiste

Sin embargo, la razón por la cual no ha desistido la señora Nidia Vargas de ‘tirar la toalla’ es el amor incondicional que le tiene a estos animales, manifiesta que al llegar a casa o cuando les da de comer ellos la reciben con cariño y son felices de verla y que si han realizado alguna picardía canina expresa ella que con la mira le piden perdón.

Asimismo, enfatizó que si renunciaría a esta labor social y cerraría la página por la cual recibe donaciones y emite comunicados, los principales afectados serían ellos debido a que en la calle estarían en un constante peligro lo cual para ella sería horroroso de solo pensarlo. Se debe precisar que al realizar estas actividades la señora Nidia ha perdido amistades y hasta su propia madre está disgustada por el motivo que está a toda hora con los animales a lo que responde que Dios la ha encaminado a esta misión, misión que no todo el mundo la hace.

Lo agradable de realizar esta labor social

Para esta mujer lo más gratificante de realizar esta labor es ver a los perros que recogió en un estado pésimo en un hogar lleno de amor y cuidados especiales digno de un integrante más de una familia,

“Lo más hermoso de todo esto es cuando uno entrega los perritos en lugares donde uno después le mandan foto donde el perrito ha crecido, es feliz, donde tiene un hogar y no lo tienen como un animal sino como uno más de la familia donde uno se da cuenta que vale la pena haberlo sacado del olvido y que vale la pena haberlo traído de por allá tan lejos o cerca y ver que tiene una vida feliz, ese es mi mayor premio ese es mi mayor felicidad es como el logro de saber que está bien, que está creciendo, que vive feliz y que lo quieren definitivamente esa es mi misión”, sostuvo.

Mensaje de Nidia Vargas

Quiero invitar a todas las personas, a la comunidad a que nos unamos y evitemos el abandono a que ayudemos a los animales no importa la especie, ellos son seres vivos que merecen vivir y no hay derecho a maltratarlos y a que están en las calles sufriendo, entonces los invito a todos por favor a que adopten a que le den la oportunidad a un animalito de ser parte de una familia y que nos acompañe en este proceso que nos colaboren y que nos ayuden para poder seguir en esa labor social.

Amor y labor social hacia los caninos

Una labor que agota pero que es agradecida de una u otra forma por sus perros.