Diario del Huila, Crónica

Por: Hernán Guillermo Galindo

El ‘flaco’, de 69 años, fue además embalsamador de cadáveres y comisario de campo en el estadio Plazas Alcid. Cuenta su historia a Diario del Huila.

Herminson Ceferino Medina Peña nació en Neiva hace 69 años, pero los primeros tiempos de vida fueron en Cali en donde estudió hasta quinto de primaria. Recuerda los buenos tiempos en la escuela República de Colombia, del barrio Villa Colombia.

También al profesor Azcárate, con aprecio, porque intuyendo su futuro le preguntó qué quería ser cuando grande, a lo que contestó sin pensarlo mucho: abogado.

“Sí, esa puede ser su profesión por la facilidad que tiene para expresarse. Tiene buen verbo, me dijo. Y no estaba lejos, terminé en la radio, igual, echando labia”, cuenta el ‘flaco’, como lo conocen en el medio, y ríe de buena gana.

Su padre, Ismael Medina Ríos, fue conductor del municipio. Y doña Ramona Trilleras de Medina, de 94 años, ayudaba en la casa y cuidaba la familia. Además de Herminson a Bernardo, Liliana, Rosa y Dallys, que ya murió, comenta con tristeza.

Ya en Neiva lo fueron a matricular en el Santa Librada para cursar bachillerato, pero no quiso. Aseguró que estaba para otras cosas y se dedicó a trabajar. Primero en una panadería, como repartidor, y después, por varios años, arregló cadáveres.

“Era un oficio que realizaba con mucho respeto. Había que entregar el muerto bien arreglado a la familia para el velorio. Parece difícil, pero uno se acostumbra, al punto que dormíamos con los muertos cuando los llevaban temprano en la noche y había que entregarlos al otro día”, cuenta.

Hombre de radio

Estando de mensajero en la panadería, llevaba el pan del desayuno a los periodistas y locutores de Radio Colosal, la emisora más escuchada y reconocida en aquellos tiempos.

“Javier Aragón, que era uno de ellos, un día me lleva y me enseña a controlar las consolas, a hacer el trabajo de operador de audio. Y me gustó”, comenta.

Aprendió y con Javier pasaron a Radio Neiva, la emisora del entonces polémico Ernesto Durán Cordovéz y su esposa, doña Inés García, una de las fundadoras del festival de San Pedro.

“Era lógico las trasmisiones de las fiestas que se hacían por cableado y no como ahora que todo es digital o satelital”, recuerda, sobre sus inicios.

Allí estuvo por espacio de 21 años, que le dejaron grandes recuerdos y experiencias. Conoció a los que llama “grandes periodistas”, pues eran muy rigurosos y exigentes para conseguir la noticia. “Carlos Salamanca, Samuel Sánchez, Javier Aragón, Pedro Supelano, Jorge Parga, dentro de los que recuerdo”, destaca.

También recuerda grandes voces de la radio huilense y que conoció: Jorge Enrique Sánchez, José Luis Mateus, Hernando Perdomo CH, Jairo Palomino, Fred Emiro Núñez, Alonso Barreiro. “En fin, son muchos y grandes profesionales”, señala.

A cierre de su ciclo en la radio alcanzó a laborar corto tiempo con las emisoras Radio Surcolombiana y HJ Doble K.

Como anécdota recuerda el día que se comió un tamal previsto para el dirigente liberal Luis Carlos Galán, entonces candidato a la presidencia que llegaba al Club Social y allí se alistaba la trasmisión del acto.

“La señora que repartía los tamales no conocía a Galán. ¿Pregunta dónde se va a hacer el doctor? Yo le dije aquí y dejaron el tamal ahí. Preciso, lo presentaron para el discurso y yo dije: “El doctor Galán ya no quiere tamal y me lo comí. Eso fue ‘comidilla’ por mucho tiempo en la radio de Neiva”, y vuelve a reír

Árbitro y comisario de campo

Ceferino Medina tuvo otra vocación, actividad en la que se desempeñó durante 25 años. Fue árbitro de fútbol con reconocimiento oficial de la Liga y de la Federación. Luego se convirtió en consultor y comisario de campo profesional.

“Fui comisario de campo en el Guillermo Plazas Alcid en los partidos de local del Atlético Huila. Fue una bonita experiencia”, asegura, orgulloso.

Los últimos años de su vida laboral fueron como mensajero en la Electrificadora del Huila. “Fue otra etapa buena porque todo el mundo me conocía y eso me facilitaba las cosas. Me abrían puertas donde llegaba”, dice.

Ahora, el ‘flaco’ disfruta la pensión con el deseo de que ojalá los periodistas también la consigan porque muchos no pueden y tienen que recurrir a la generosidad de los amigos, incluso, para poder enterrarlos, es muy triste, se lamenta.

Disfruta y comparte con Nubia Medina, su compañera desde hace 33 años, con quien tuvieron tres hijos. Alfonso, Tatiana y Carolina.

Se entretiene viajando, oyendo radio, desde las cuatro de la mañana, especialmente música de la viejita, tropical, su hobby.

“Hace poco me recuperé de una enfermedad que por poco me lleva, por eso disfruto más las cosas. Me dieron otra oportunidad, así que debo disfrutar la vida”, comenta.

Herminson Ceferino Medina quiere que lo recuerden como una persona polifacética, extrovertida, de sonrisa permanente, de palabra amable para todos. “No tengo enemigos. Donde llego guardo profundo respeto porque cada quien tiene sus ideas y sus conocimientos”, destaca, para explicar cómo es su comportamiento.

Se despide tomando del pelo, “a seguir mi etapa de volqueta, porque ya uno está cerca de que le echen tierra. Jajajaja”.

El flaco como se conoce pasó por la radio y otros oficios antes de pensionarse.