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Hijo de “pulga”, sale pintado para el ciclismo

Abr 8, 2022

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Por Hernán Guillermo Galindo M

“La pulga Moreno” es un ciclista que fue protagonista a nivel regional y nacional con el club Ciclo Algeciras en los años 80 del siglo pasado. En el presente, su hijo Emmanuel sigue sus pasos con proyección al profesionalismo. A punto de cumplir 18 años ganó clasificatorio a los nacionales de ruta para representar a Cundinamarca.

Emmanuel Moreno Bata nació en la Tebaida, Quindío, pero se crio en Bogotá, la tierra de su padre, un ciclista que brilló en los años 80, Wilson Moreno al que apodaron “la puga Moreno”.

 Su mamá es una tolimense, Sandra Milena Bata, quien al igual que su progenitor lo apoya en este proyecto de vida que tiene como propósito llegar a ser ciclista profesional.

Emmanuel, que significa ‘Dios con nosotros’, no recuerda de la carrera de su papá, “solo sé lo que me han contado los tíos y él cuando viajamos al Huila y hacemos algunos de los recorridos como el tradicional circuito de la llorona en cercanías a Neiva, la verdad es que cuando él corría yo no había nacido”, refiere el joven ciclista.

“Vivimos en Bogotá desde cuando yo tenía tan solo 8 meses y ahora mi papá está dedicado a colaborarme en el proyecto de vida y que va por buen camino de llegar a ser ciclista profesional”, añade.

Los primeros años

Sus padres comenzaron con un puesto de comida en la calle que Emmanuel les ayudaba a empujar, recuerda que tenía una parrillita, esto le sirvió para valorar lo que gana y lo que han logrado hacer en la vida, según dice.

 Al principio pagaban arriendo hasta que se compraron una casa en la Florida. “La primera vez que la vi estaba en obra gris, fue muy emocionante», recuerda.

Lo de la comida, era vender por la noche sopita y gallina, con esto logran llegar a tener un restaurante.

Todo esto lo fue formando para la vida, aprendió a valorar lo que se consigue, mientras estudiaba y trabajaba en el restaurante. “Le ayudaba a mis padres a atender a los clientes, a manera de anécdota recuerdo que me daba pena que los compañeros del colegio llegaran a comer y me escondía”, cuenta y se ríe de la actitud que asumía.

Emmanuel tiene dos hermanos, Wilson Albeiro y Harold Andrés, de 22 y 20 años de edad. El mayor quiso ser ciclista, pero más como actividad recreativa, ahora se dedica a estudiar y trabajar, y el menor está por ingresar a la Universidad.

Luego por temas familiares se independizó, y le tocó dedicarse a trabajar. Su día a día pasó entre el estudio, el ciclismo y el trabajo. Razón por la que se ejercitaba a diario al desplazarse de la casa al trabajo en bicicleta.

Actualmente se dedica a entrenar y a trabajar en un almacén de bicicletas, su labor consiste en armar y limpiar bicicletas, y cuando hay mucho trabajo, les hace mantenimiento.

El ciclismo competitivo

Su papá fue el que lo indujo a montar en bicicleta con ánimo de hacer deporte. “Tenía 14 años comenzamos a salir con la familia, íbamos al Alto del Vino y al principio solo llegaba hasta a mitad, era muy duro, pero eso me llevó a enamorarme del ciclismo, el reto de subir, lograrlo, se volvió un propósito de vida”, afirma el joven.

“Le pedí a mis padres que me regalaran la bicicleta de ruta, la compraron en el Espinal, me afilié al club Monserrate en el que comencé a competir, duré dos años, pase a otro club y como no pude pagar la mensualidad, me tocó salirme”, relata Emmanuel.

Ingresó luego a un proyecto qué lo va metiendo de lleno con el ciclismo competitivo. “Aproveché para adquirir experiencia, aparecen las propuestas, pero ninguna era atractiva”, menciona.  

Ya después comenzó con entrenamientos específicos con tecnología, con resultados, con mucha disciplina, compromiso y vocación. “Ha sido duro porque entre el trabajo y el entrenamiento hay momentos agotadores al punto que pienso en retirarme, pero sigo el proceso y ahora sí gracias a Dios, se están dando los resultados”, dice.

Su día comienza a las 4 de la mañana, prepara su desayuno sale a las 5:00 y entrena unas 4 horas, se cambia y se va a trabajar.

De la casa al trabajo se van en bicicleta, son 7 km. Andrés Pérez es su actual entrenador del club San Benito y precisamente se ha clasificado para representar a Cundinamarca en los nacionales de ruta en fecha y sede por definir, aunque todo parece indicar será en territorio cundinamarqués.  

Los nacionales de ruta serán un buen termómetro que le indicará el camino a seguir en la intención de fichar con un club profesional, para luego dar el salto a Europa que es el objetivo final.

“Por ahora no ha llegado una propuesta concreta, si se han dado contactos como cuando fue a la Vuelta al Huila en donde tuve una buena actuación, toca avanzar con calma”, dice mientras envía un saludo muy especial a su familia en el Huila, a Julián Vargas a su entrenador personalizado, y a todos lo que lo están apoyando. “Este es un deporte muy bonito en donde se pueden unir todos los propósitos en un solo objetivo”, finaliza.

Autor: WebMasterDH

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