DIARIO DEL HUILA, CRÓNICA

Por: Hernán Galindo

Desde niño encontró un talento especial por el dibujo. Con el tiempo se dedicó a las artesanías y manualidades en su natal Teruel, municipio donde hace y comercializa sus trabajos.

Desde muy pequeño, en el colegio en Teruel, en el occidente del Huila, Jaime Leguizamo se dio cuenta que tenía un gusto y un talento especial por el dibujo y las manualidades. Eran su pasatiempo y se le facilitaba hacerlo con dedicación y pasión.

“Sí, desde niño pintaba dibujos a lápiz, de muchas cosas, y hacía trabajos manuales. Tenía esa habilidad y me gustaba desarrollarla”, cuenta el hombre, que cursó primaria en la escuela Genaro Díaz Jordán y la secundaria en el colegio Misael Pastrana Borrero.

Años viejos

Jaime, quien nació el 12 de junio de 1959, siendo hijo de Cándido Leguizamo y Blanca Flor Polo, confiesa con especial agradecimiento y humildad que el arte lo heredó de su tío Israel, quien es también empírico y siempre sobresalía con la exhibición de sus artesanías.

“Era especialmente bueno para dibujar a lápiz, colores y tinta china. A él le aprendí mucho”, afirma, tras reconocer que le hubiera gustado ser arquitecto o estudiar algo relacionado con su conocimiento y aptitudes, “pero no hubo la oportunidad, en esa época los papás no miraban eso como opción, lo que servía era el campo”.

Así fue transcurriendo su vida, común y corriente, entre la familia, los nueve hijos, el trabajo rural, hoy es dueño de un pequeño predio, las artesanías y manualidades, actividades que le quitan un tiempo al campo, hasta que en 1985 realizó un pesebre en barro que gustó mucho a la gente, tanto que las personas salían de misa para observar la obra de arte.

Pasó el tiempo y en 1992 empezó a crear años viejos, como Godofredo. Y en 1994 uno de los que más recuerda, Serveliona, y así sucesivamente hasta la fecha.

Recreó los capiteles (elemento arquitectónico que transmite a la pilastra o a la columna las cargas procedentes del entablamento horizontal) de la Iglesia principal en 1995, al siguiente año realizó los cuadros del Santo Viacrucis de la Iglesia de La Candelaria y en 1998 hizo los arcos de la Iglesia de Santa Rosalía, de Palermo, Huila.

“Con la ayuda del párroco y la de un vecino, que me contrataron para el trabajo, se cumplió muy bien, todos quedamos contentos. Lo que más recuerdo ver es la bonita experiencia de elaborar los capiteles y los pasos del Santo Viacrucis porque fueron además una vitrina para mostrar y promocionar mi arte”, manifiesta con alegría al hacer memoria.

También participó en las comparsas de la ciudad de Neiva desde 1998 hasta el 2016. La primera se llamó Personajes de Mi Pueblo, otras Cultivos de Mi Terruño, Mitos y Leyendas y por último Animales en Vía de Extinción, muy reconocida y valorada en el tiempo.

Jaime ha trabajado como instructor de artes visuales con vinculación con el Fondo Mixto del Huila en convenio con la Alcaldía de Teruel.

Y desde hace más de 40 años trabaja elementos artesanales, muchos con materiales reciclables, y en la actualidad, con más de 60 años “sigo haciendo artesanías, especialmente instrumentos musicales, con el mismo amor y entusiasmo como fue el primer día”.

Con humildad, declara estar agradecido con Dios y con la vida por el don que le otorgó, con la gente que lo apoya y lo sigue apoyando para mantener el ritmo de sus labores.

El futuro

Cree que la herencia artística la tomarán los hijos, primordialmente uno que está viviendo Pasto, Nariño, pues le gusta y hace bien la ebanistería tallar muebles y tapizar.

En el futuro se ve como un maestro para continuar enseñando sus conocimientos. También, dedicado a hacer instrumentos musicales típicos de la región, como tambores, su especialidad; a las artesanías y a las labores propias de la agricultura, actividad que también le apasiona.

A Jaime Leguizamo Polo lo pueden encontrar en la red social Facebook, en el teléfono 312 820 1470 o visitar en el municipio de Teruel, donde continúa viviendo con su familia y comercializando sus hermosos productos, fruto de sus manos y la gran condición artística y cultural que cultivó desde niño.

Una de las especialidades ha sido la elaboración de los tradicionales años viejos.