DIARIO DEL HUILA, ANÁLISIS

Por: Rolando Monje Gómez

El 7,9% de las mujeres rurales tienen educación superior o posgrado, y el 21,4% educación media. Por su parte, para los hombres rurales estos porcentajes son 5,6% y 18,3% respectivamente. En la ruralidad, se incrementa la carga de cuidados para las mujeres, hecho que se relaciona directamente con la barrera para acceder a un trabajo formal.

Tenacidad y resiliencia son sinónimos de lo que significa ser mural rural y atender sus necesidades y lograr llevarle la educación virtual o presencial para fomentar sus emprendimientos debería ser un compromiso del Estado. Las mujeres con un bajo nivel educativo que viven en áreas rurales constituyen el grupo menos conectado, por lo tanto, llevar el conocimiento digital es una gran oportunidad para mejorar el acceso de las mujeres rurales a este recurso y promover su empoderamiento económico y social.

En cuanto a la educación, la principal razón de deserción escolar está relacionada con el cuidado. El porcentaje de las mujeres que se dedica a las actividades domésticas no remuneradas se incrementa a medida que hay mayor número de hijos, realidad que prevalece más en zonas rurales.

En la ruralidad, al tener una tasa de natalidad más alta por familia y que la mayor parte de los niños permanecen con sus padres, se incrementa la carga de cuidados para las mujeres, hecho que se relaciona directamente con la barrera para acceder a un trabajo formal y tener una pensión, ya que cuando se dedican a estas labores, históricamente feminizadas, se refuerzan aún más los obstáculos socioeconómicos.

Según los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad de Vida, ECV 2020, el 10,6% de las mujeres rurales de 5 años o más no sabe leer y escribir y el 89,4% sí sabe hacerlo, mientras que en las zonas urbanas el porcentaje de mujeres de 5 años o más que no sabe leer y escribir es de 4,1%; lo que evidencia una brecha de 6,5 puntos porcentuales.

De las personas de 5 años o más que residen en las zonas rurales, las mujeres tienen mayor participación en niveles educativos más altos que los hombres, por ejemplo, el 7,9% de las mujeres rurales tienen educación superior o posgrado, y el 21,4% educación media. Por su parte, para los hombres rurales estos porcentajes son 5,6% y 18,3% respectivamente.

Entre las mujeres rurales de 60 años o más el 26,2% no tiene ningún nivel educativo, la proporción más alta entre los diferentes grupos de edad. Por su parte, las mujeres rurales de 19 a 29 años registran la mayor proporción con educación media (43,9%) y educación superior (18,2%).

El 76,5% de los hombres y el 74,2% de las mujeres rurales de 6 a 21 años se encontraban estudiando en 2020; mientras que en las zonas urbanas estos porcentajes son 80,7% y 80,3% respectivamente. Adicionalmente, la asistencia escolar de mujeres rurales es ligeramente superior a la de los hombres rurales en los diferentes grupos de edad, exceptuando el grupo entre los 15 a 18 años.

Por otro lado, el principal motivo por el que las mujeres rurales entre 6 y 21 años no estudian es encargarse de los oficios del hogar (23,7%), seguido de falta de dinero o costos educativos elevados (19,8%), por embarazo (9,6%) o porque no le gusta o interesa estudiar (9,6%).

Por su parte, los principales motivos por los que los hombres rurales de 6 a 21 años no estudian son: no le gusta o no le interesa estudiar (23,0%), necesita trabajar (22,5%) y falta de dinero o costos educativos elevados (18,7%). Igualmente, el 11,3% de los hombres y el 8,4% de las mujeres de zonas rurales entre 6 y 21 años que no se encontraban estudiando, aseguraron que dejaron sus estudios a raíz de la pandemia por coronavirus.

Uniones tempranas

Al momento del Censo Nacional de Población, en Colombia el 1,8% de las niñas de 10 a 14 años y el 12,3% de las adolescentes de 15 a 18 años estaban o habían estado alguna vez casadas o unidas. Esta proporción es mayor en las zonas rurales, pues el 2,5% de las niñas de 10 a 14 años y el 19,2% de las adolescentes de 15 a 18 años estaban o habían estado casadas o unidas, mientras que estos porcentajes son de 1,6% y 10,0% en las zonas urbanas.

Al observar las cifras de las zonas rurales por departamento, se evidencia que 11 departamentos se encuentran por encima de la media de las zonas rurales a nivel nacional del porcentaje de niñas de 10 a 14 años casadas o alguna vez unidas; entre ellos los mayores porcentajes se registraron en Vichada (7,1%), Amazonas (6,5%), Chocó (6,0%) y La Guajira (5,4%). En el Huila este porcentaje es del 1,6%.

En cuanto al porcentaje de adolescentes de 15 a 18 años casadas o alguna vez unidas, 16 departamentos se encuentran por encima de la media de las zonas rurales a nivel nacional (19,2%). Los departamentos con mayores porcentajes son Vaupés (28,5%), Bolívar (28,3%), Vichada (28,2%), Magdalena (28,0%) y Cesar (27,9%), mientras que el menor porcentaje se registró en San Andrés y Providencia (7,2%), seguido de Boyacá (10,2%), Cundinamarca (10,7%) y Nariño (11,2%). El porcentaje de mujeres en el Huila, dentro de este grupo de edad, es de 16,15%.

Fecundidad

La Tasa Global de Fecundidad (TGF) por mujer en las zonas rurales fue de 2,6, en 2020, presentando una ligera disminución (0,1 p.p.) con respecto a 2019. Así mismo, es preciso decir que en las zonas rurales es mayor a la registrada tanto a nivel nacional como en las zonas urbanas, presentado brechas de 0,8 p.p. y 0,9 p.p., respectivamente.

A nivel departamental se evidencia un comportamiento similar al observado en la tabla anterior, es decir que las zonas rurales presentan mayores tasas de fecundidad que las zonas urbanas para todos los departamentos, a excepción de San Andrés y Providencia.

En 2020 los departamentos con tasas de fecundidad más altas en las zonas rurales fueron Vaupés (6,9), Guainía (5,4) y Guaviare (5,0). Además, destaca una leve reducción de las tasas en comparación con 2019. Por su parte los departamentos con tasas de fecundidad más bajas en las zonas rurales fueron San Andrés y Providencia (1,9), Nariño (2,1) y Cauca (2,1), Huila (2.8); en estos departamentos también se evidencia una reducción en comparación con 2019.

En cuanto a la tasa de fecundidad infantil (mujeres de 10 a 14 años), tanto para el año 2019 como para el 2020, se observa que las mayores tasas se ubican en las zonas rurales. En 2020 la tasa de fecundidad infantil en las zonas rurales fue 18,4, presentando una disminución de 3,2% respecto al 2019. Sin embargo, la tasa en las zonas rurales en 2020 es 8,6 puntos mayor que la de las zonas urbanas.

A nivel de departamentos, La Guajira registra las tasas de fecundidad infantil (10 a 14 años) más altas, tanto en 2019 como 2020 y para todos los dominios geográficos.

La Guajira fue 29,7%, mientras que en las zonas urbanas fue 25,6%. Por su parte, en San Andrés y Providencia se presenta la menor tasa de fecundidad infantil en zonas rurales, siendo de 8,8% para 2020. Sobre este último, es el único departamento que presenta tasas de un digito en las zonas rurales. En el Huila, en las zonas rurales fue de 20,15 mientras que en las urbanas fue de 12,3%.

En cuanto a la tasa de fecundidad adolescente (mujeres de 15 a 19 años) se observa que, al igual que la tasa de fecundidad infantil, es más alta en las zonas rurales que en las urbanas. En 2020 la tasa de fecundidad adolescente de las zonas rurales fue 99,1, es decir, 43,8 puntos mayor que la de las zonas urbanas y 2,3 puntos menor que la registrada en las zonas rurales en 2019.

En cuanto a la tasa de fecundidad adolescente según dominio geográfico, se evidencia que, tanto para el total nacional como los centros poblados, algunos departamentos presentan tasas superiores a 100, ejemplo de esto son Guaviare, Guainía y Vaupés quienes además registraron las tasas de fecundidad más altas de adolescentes en sus zonas rurales, con valores de 155,0, 153,0 y 149,2, respectivamente, lo que quiere decir que en promedio por cada 1.000 mujeres ha habido 155 nacimientos en ese grupo de edad, esto para el caso de Guaviare. Para el Huila fue de 106,4.

Esta situación es similar a la observada en la Tasa Global de Fecundidad en donde estos mismos departamentos fueron los que presentaron las mayores tasas. Por otro lado, San Andrés, Cauca y Bogotá registraron las menores tasas de fecundidad adolescente, con valores de 57,9, 76,0 y 77,0, respectivamente. Así mismo, es de resaltar que entre 2019 y 2020 se observa una ligera disminución en las tasas departamentales.

Características demográficas

De acuerdo con las proyecciones poblacionales basadas en el Censo Nacional de Población y Vivienda, para 2021 en las zonas rurales de Colombia se ubica el 23,8% de la población del país, es decir 12.150.647 personas. De la población rural, el 48,2% son mujeres (equivalentes a 5.851.880 personas) y el 51,8% son hombres (equivalentes a 6.298.767 personas). Esta distribución se diferencia del promedio nacional, donde la mayoría de la población son mujeres (51,2%).

Las personas que habitan las zonas rurales se concentran en los grupos etarios de corta edad: el 37,1% de las mujeres (equivalente a 2,2 millones de personas) y el 36,9% de los hombres (equivalente a 2,3 millones de personas) son menores de 20 años, concentrados principalmente en niños y niñas de 0 a 4 años (9,5% de la población rural).

Con respecto a la distribución de las mujeres rurales en los diferentes momentos del ciclo de vida, para 2021 el 22,8% de ellas se encuentra en la infancia (11 años o menos), el 10,8% en la adolescencia (12 a 17 años), el 17,5% en la juventud (18 a 28 años), el 20,6% son adultas jóvenes (29 a 44 años), el 15,1% son adultas maduras (45 a 59 años) y el 13,2% son adultas mayores (60 años o más). En este sentido, se destaca que en las zonas rurales el porcentaje de mujeres menores de 29 años (51,1%) es 8,3 p.p. mayor que el de las zonas urbanas.

Las mujeres rurales se concentran principalmente en los departamentos de Antioquia, donde reside el 11,3%, seguido de Cauca con el 8,1%, Nariño con el 7,8%, Córdoba con el 7,4% y Cundinamarca con el 6,9%. Adicionalmente, las mujeres son minoría en las zonas rurales de todos los departamentos, exceptuando el Archipiélago de San Andrés y La Guajira, donde las mujeres son el 51,7% y 50,4% de la población rural, respectivamente. En el Huila, por su parte, se concentran entre 3,1-4,5%.

De forma general, de acuerdo con los resultados de la ECV 2020, en Colombia el 26,4% de las personas de 15 años o más, se identifican subjetivamente como campesinas. Por su parte, en las zonas rurales el 75,3% de las mujeres de estas edades (equivalentes a 3,2 millones de mujeres) y el 78,6% de los hombres de este grupo de edad (equivalentes a 3,5 millones de hombres) se identifican subjetivamente como campesinos.

Las labores del hogar y la crianza de los hijos son la razón principal para no continuar con la educación.