Diario del Huila, Historia

Por: Juan Manuel Macías Medina

Luego de quedar sin empleo y buscar varias alternativas de trabajo, Faber Silva y Carolina Medina decidieron emprender en su propio negocio. D’Amore Café fue la alternativa encontrada por los jóvenes para hacerle frente a la crisis sanitaria.

Aunque Faber Silva y Carolina Medina tenían un trabajo estable en la capital del país, decidieron tomar nuevos rumbos con el fin de mejorar su calidad de vida, pero en la travesía, se toparon con la emergencia sanitaria que puso en vilo la situación económica a gran parte del mundo. Sin embargo, la pareja encontró la manera de emprender y reactivar, con su propio negocio, la economía de Garzón, municipio del Huila que vio nacer a Faber.

Faber Silva, contó detalles de su vida antes de emprender en su negocio. “Yo soy graduado de Comunicación Social en la Universidad Santo Tomás de Bogotá, terminé mis estudios en el 2008 e inicié a hacer las prácticas en NTN24, luego de hacerlas ahí me quedé y duré más o menos 10 años trabajando. Allá era el encargado de sacar al aire un programa de debate político, también hacía notas periodísticas y hacer contactos”, sostuvo.

Al sentir que ya había cumplido su ciclo en el medio, decidió viajar a Europa, y allí, las cosas no fueron como esperaba, pues la emergencia sanitaria desatada por el Coronavirus lo devolvió a su país. D’Amore Café se convirtió en la única alternativa de Faber y Carolina para volver a iniciar.

“Salí del canal hace más o menos dos años con el fin de buscar mejores horizontes en el tema de estudio y empleo, pero cuando estaba en ese proceso me cogió la pandemia en España y me quedé prácticamente de ilegal porque no estaban habilitados los aeropuertos y toda esta situación que se generó a raíz de la pandemia”, señaló.

El empresario, contó detalles de cuales fueron los inicios del establecimiento que le dio otro rumbo al mercado garzoneño.

“Luego de eso llegamos a Garzón y nació con mi novia la idea de colocar un lugar diferente a los que había en el municipio, queríamos algo de innovación y pusimos D’Amore. Lo logramos porque ofrecemos productos derivados del café que no se ofrecen en el departamento del Huila como el caviar de café y otros productos, como las pizzas, que le han gustado mucho a la gente”, agregó.

El nuevo objetivo

Aunque inicialmente D’Amore Café tenía el objetivo de beneficiar a sus propietarios, las cosas fueron cambiando. Y no fue sino hasta cuando la pareja evidenció mejorías en la economía de quienes les ofrecen sus insumos, que el rumbo del establecimiento cambió.

“Inicialmente D’Amore tuvo la intención de encontrar algo para hacer, pero después nos dimos cuenta que podíamos aportar un poco a la economía y a la reactivación del municipio. Lo empezamos a hacer comprándoles los insumos a productores de la región y eso es lo que hemos venido haciendo desde que iniciamos. El café que se ofrece en el lugar es de Garzón y de Gigante”, explicó.

Hoy, aunque Faber y Carolina esperan volver a sus labores profesionales, saben que D’Amore Café debe continuar, y es por eso que las pizzas, los cafés y demás productos que les dieron la oportunidad de volver a iniciar, se van a seguir ofreciendo en la ‘capital diocesana del departamento del Huila’.

“Es importante que las personas apoyen las iniciativas locales porque, aparte de que se poya a los productores, también se genera empleo. Es una manera de apoyarnos entre todos y lograr salir de esta situación en la que estamos. Las personas que nos visitan son conscientes de que nosotros llegamos al mercado en un momento donde todavía hay restricciones y demás alternativas que se adoptan para mitigar el impacto del Coronavirus”, concluyó el comunicador.

Aunque esperan volver a sus actividades profesionales, la pareja sabe que el establecimiento debe continuar.09