Diario del Huila, Historia

Por: Juan Manuel Macías Medina

María Pía Pastrana tiene 23 años y es oriunda de la ciudad de Neiva, desde muy pequeña se dio cuenta que había algo que la diferenciaba de los demás niños. Fue el gusto hacia las personas de su mismo género y rehusarse a practicar actividades de ‘hombres’, lo que hizo que entendiera aún más su situación.

Hoy, la neivana es licenciada en básica primaria y tecnóloga en administración pública, sin embargo, no todo fue color rosa, pues luego de entender que había inclinaciones homosexuales en su ser, tuvo que enfrentarse a los parámetros conservadores de su familia.

“Mi familia era muy conservadora y cristiana, por eso me tocó demorarme un poco para hacer mi transición como mujer diversa. Yo desde que tenía 14 años sabía que el rol masculino no era de mi agrado. En mi infancia no tenía muy claro el tema de cambiar mi imagen física, sino que me sentía diferente al común de los hombres, yo jugaba con muñecas y trataba con niñas”, comentó.

La familia, el primer obstáculo en la transformación de María Pía.

La familia, el primer obstáculo en la transformación de María Pía.

La mujer transgénero dio detalles de cómo fue, poco a poco, convirtiéndose en lo que desde muy pequeña la vida le propuso, y no solo era el gusto hacia los hombres, sino también no sentirse cómoda con su cuerpo.

“Cuando empecé en el ámbito prejuvenil, entendí que mi orientación sexual era la de homosexual, a mí me empezaron a gustar los niños y a las niñas yo las veía como amigas. Un día supe que a mí en realidad no me gustaba mi cuerpo, no me sentía bien cuando me levantaba y me colocaba una ropa de hombre. Yo hubiera preferido que mi familia hubiera aceptado mi identidad a los 16 años, pero me tocó cumplir la mayoría de edad para poder hacer cumplir mis derechos como tal”, manifestó.

Pero María Pía no quería pasar de lo que siempre fue a lo que siempre quiso ser sin antes probarlo, y es que esa personalidad metódica, es quizá, lo que la ha llevado tan lejos en el mundo de la diversidad en el departamento.

“Yo no quise convertirme en chica trans de la noche a la mañana, lo que yo hice fue ser un chico gay y transformista, me identificaba con el rol de mujer en las noches y en el día como hombre, eso lo hice para darme cuenta si en realidad, lo que yo quería para mi vida era que la gente me viera como mujer y verme y comportarme yo como una mujer, eso sí, sin quitarle derechos y vulnerar a las mujeres”, resaltó.

Actividades que proponían que María se vistiera de mujer, fueron las encargadas de hacer que la decisión tuviera bases más fundamentadas, y es que ser chica trans en Colombia, según indica Pastrana, no es nada fácil.

“Participé en eventos, en reinados, y ahí, poco a poco me fui dando cuenta que realmente me gustaba estar en el rol femenino y verme como una mujer. Las mujeres trans son el ojo del huracán de toda la sociedad, quería conocer por mi propia cuenta cómo era ser señalada y recibir palabras bruscas en la calle. Cuando estudié y me gradué, supe que estaba lista para ser una mujer, enfrentar una nueva identidad no es nada fácil”, dijo la mujer.

Defendiendo las comunidades diversas

La falta de oportunidades y las críticas que sufrió durante años María Pía, fueron el ‘punto de partida’ para emprender el camino en defensa de las comunidades sexualmente diversas.

“La defensa hacia las comunidades diversas nació desde mi experiencia personal, me sentí discriminada y vulnerada, esto, por las críticas, la falta de oportunidades, y muchas otras cosas en donde sí había un rechazo. Lucho por los sectores sociales porque si me pasó a mí, que afortunadamente tuve la oportunidad de educarme, también le podría pasar a chicos gay, lesbianas y trans, que no tienen las oportunidades para conocer que tenemos derechos”, sostuvo.

Lograr que las personas con orientaciones sexuales diferentes conocieran sus derechos y lograr ganar un espacio en la sociedad para éstas, fue la motivación que tuvo María para enfrentarse a la sociedad conservadora que discrimina todo lo que no sea ‘normal’.

Hoy soy yo, puedo decir que he abierto espacios para reivindicar nuestros derechos, pero sola no puedo hacer todo, qué bien sería que más adelante varias mujeres trans puedan cumplir los sueños y que ocupen cargos públicos, la idea es que se abran espacios para que las oportunidades sean las mismas para todos sin importar la identidad.

Aunque la comunidad LGBTI ha sufrido críticas y vulneración de derechos en todos sus campos, según María, las mujeres trans han sido a las que más difícil les ha tocado, y es que un hombre vestido de mujer, no pasa desapercibido.

“Hemos venido trabajando para lograr reconocimientos y, gracias a Dios, hemos tenido la visibilidad de toda la población. Yo defiendo todas las comunidades, pero mi prioridad son las mujeres trans, porque los chicos gay o lesbianas, en gran parte, no se les han visto vulnerados los derechos, en cambio los trans es el sector más afectado”, agregó.

María Pía Pastrana fue escogida como representante del Comité de Diversidad Sexual en el departamento del Huila.

María Pía Pastrana fue escogida como representante del Comité de Diversidad Sexual en el departamento del Huila.

Primera docente trans en el Huila

Este miércoles, María Pía Pastrana fue escogida como representante del Comité de Diversidad Sexual en el departamento del Huila, es un gran logro, no solo para ella, sino para la comunidad LGTBI, que va a ver en Pastrana, la vocera para encaminar proyectos que permitan la ampliación de espacios en la sociedad a las comunidades.

No fue un golpe de suerte, pues María viene trabajando desde hace mucho en la búsqueda de una sociedad más sensible. Fue la primera docente trans en el departamento del Huila, y allí, ‘nadando contra la corriente’, logró demostrar de qué está hecha y lo que puede lograr.

“Yo laboré como profesora en un colegio privado, me brindaron la oportunidad de mostrar todas mis capacidades profesionales, fue una experiencia importante, me gustaría volver a ejercer mi carrera como docente. Para yo poder dictar clases en ese colegio hubo un proceso, hubo varios comités directivos y reuniones con padres de familia y estudiantes, todo eso se hizo para darles una sensibilización a los papás y que entendieran que una identidad diversa no hace menos a un ser humano. No me sentí en ningún momento discriminada y salí por la puerta grande porque me comporté como una profesional”, finalizó la mujer.