Diario del Huila, Enfoque

Por: Juan Manuel Macías Medina

En tiempos de campaña electoral, políticos se desplazan hasta el barrio Los Pinos a prometer auxilios de vivienda, y en eso creyeron Margarita Bolaños y Rodolfo Hernández durante 30 años, quienes con la ingenuidad de la vejez, depositaron el voto pensando que su vivienda tendría pronto una nueva cara, sin embargo, el engaño de tres décadas hizo que los adultos mayores perdieran la fe.

Casi sin aliento, doña Margarita contó la tragedia que vive junto a su esposo cada vez que el agua comienza a precipitarse sobre el zinc de su vivienda, y es que el problema no es nuevo, llevan 30 años “luchando contra las lluvias”.

“La casa se inunda mucho, el piso no está construido en material sino que es de tierra, cada vez que llueve las cositas se nos dañan. Nosotros llevamos 30 años luchando contra las lluvias porque cuando llueve se nos vuelve nada la casa”, detalló la mujer de 82 años.

Aunque tiene tres hijos, la mujer indicó que no le pueden ayudar, primero, porque viven lejos, y segundo, porque no tienen un trabajo estable y apenas les alcanza para ellos.

“Hasta el momento no hemos tenido ayuda de nadie ni de ninguna clase. Tengo tres hijos pero ellos viven del diario, ellos no tienen un trabajo fijo y les toca muy difícil, pero ellos viven pendientes de nosotros, no nos pueden ayudar. Uno vive en Acacias, el otro vive en Villa de Leyva y el otro en Popayán”, informó.

Cada vez que llueve, la pareja de esposos de 81 y 82 años tienen que cuidar los enceres de la lluvia.

Cada vez que llueve, la pareja de esposos de 81 y 82 años tienen que cuidar los enceres de la lluvia.

El único anhelo de doña Margarita, es poder escuchar el agua que cae sobre las tejas de zinc mientras descansa sobre su cama, y no tener que estar moviendo cosas de la casa para evitar que el agua se las devore, y esto, dijo la mujer, solo se puede lograr si algún mandatario de la región se digna a mirar las condiciones en las que viven.

“Yo si quisiera que las autoridades del municipio vengan acá y miren cómo está la vivienda. Nos gustaría que nos ayudaran con materiales para arreglar la vivienda, sobre todo la cocina, aunque no es cocina, yo prendo el fogón ahí con gas, pero todo es provisional”, resaltó la mayor.

Hace 30 años, doña Margarita decidió con su esposo llegar hasta lo que hoy es el barrio Los Pinos, y es que no había de otra, solo ahí pudieron levantar su morada, eso sí, sin saber que la lluvia iba a ser su peor enemigo.

“Nosotros vivimos ahí porque fue el único sitio en donde pudimos construir. Acá en el ranchito vivimos los dos viejos no más. Nos preocupa porque está lloviendo mucho. El problema no es solo que no tenemos cocina, ni piso, el problema es que el techo está que se nos cae también”, sostuvo.

En la voz de doña Margarita se puede evidenciar el miedo, y es que no es para menos, a lo único que le temen, es que el sitio que les ha servido como vivienda durante tres décadas, un día de estos no soporte las torrenciales lluvias que hoy azotan al Valle de Laboyos.

Doña Margarita solo quiere pasar los últimos años de su vida en una vivienda que no amenace contra su integridad.

Doña Margarita solo quiere pasar los últimos años de su vida en una vivienda que no amenace contra su integridad.

“La casa está para caerse, yo si quiero que me colaboren con cualquier cosa porque en cualquier momento se cae la casa y nos da mucho miedo”, dijo la mujer que no quiere pasar sus últimos años sin ver que su casa le represente un peligro.

Lo único que doña Margarita y don Rodolfo tienen claro, es que en políticos poco confían, pues la última vez que tuvieron razón de ellos, fue cuando se paseaban por las calles del barrio Los Pinos queriendo hacerse elegir.

“Ellos cuando estaban en campaña acá se lo pasaban, aquí venían y nos decían que nos iban a ayudar con el arreglo de la vivienda y de todo, pero cuando quedaron elegidos no los volvimos a ver”, finalizó la mujer.